La subida de la factura de la luz deja en evidencia al Gobierno español
El IPC general ha subido en 2016 un 1,6% en el Estado español, pero el precio de la electricidad ha sufrido un incremento mucho mayor para el consumidor medio, ya que ha sido del 3,7%. Este dato contrasta sobremanera con la previsión manejada por el Gobierno español, que auguró públicamente una bajada del 11%. Y el nuevo año ha comenzado registrando nuevos máximos en los precios, lo que afecta tanto a las familias como a las industrias.

El precio doméstico de la electricidad experimentó en diciembre su octava subida mensual consecutiva, con un repunte del 4%, con lo que cerró el año 2016 con un incremento del 3,7% respecto al año anterior, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos por Europa Press correspondientes a la última revisión del índice de precios de consumo (IPC).
Este incremento anual en la electricidad contrasta con la estimación del Ministerio español de Energía, Turismo y Agenda Digital de una caída del 11% en la factura para el consumidor medio en el pasado ejercicio.
Fuentes del INE indicaron a Europa Press que para establecer esta subida del 3,7% se utilizan distintos consumos medios y potencias, en torno a unos 50 tramos sobre los que se hace una media ponderada. Si se toma la variación media de todo el año para la electricidad, se produciría una bajada del 9,8%, señalaron las fuentes.
Pero si se toma como referencia la calculadora de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) conforme al perfil medio de consumidor doméstico con un contador analógico sin tarificación horaria, el recibo medio de electricidad experimentó una subida de un 4,2% en diciembre. En concreto, en el pasado mes de diciembre, el consumidor medio ha pagado un total de 71,58 euros por el recibo de la luz, frente a los 68,68 euros de noviembre.
Esta tensión en los precios de la electricidad se está manteniendo en este inicio de 2017, con el precio mayorista de la electricidad, conocido como pool, tocando máximos diarios desde diciembre de 2013, tras superar el jueves los 75,28 euros por megavatio hora (MWh), según datos recogidos por Europa Press a partir de Omie, el operador del mercado ibérico.
En el caso del gas, el precio repuntó en diciembre un 0,7%, aunque en el acumulado de 2016 cayó un 4,4%, según los datos del INE. Para el gas, el Ministerio de Energía cifró la bajada anual en la factura para un consumidor medio en un 9%.
Factores acumulados
Este incremento de los precios en el mercado se está debiendo al efecto acumulativo de varias circunstancias, sin olvidar que las grandes empresas energéticas han cerrado el ejercicio con pingües beneficios y eso quiere decir que podían haber ajustado mucho más las tarifas que cobran a los usuarios al precio real que tienen que abonar por las materias primas, los costes de transformación y el transporte.
Entre las razones esgrimidas por empresas e instituciones gubernamentales para justificar ese incremento figuran el aumento de la demanda, la ola de frío y la exportación al Estado francés por la indisponibilidad nuclear, que se han visto acompañadas de una reducción en las aportaciones de agua y viento, así como de los problemas de suministro procedente de Argelia, principal proveedor de gas al Estado español –con una cuota del 59%–, surgidos desde principios de diciembre.
En concreto, durante el mes de diciembre se registraron sucesivas cancelaciones por fuerza mayor de buques de gas de Argelia debido a problemas técnicos imprevistos en sus terminales de licuefacción en Béthioua y Skikda, que han «tensado el mercado de gas» en el Estado español, el sur del Estado francés, Italia, Grecia y Turquía.
Parón nuclear francés
En el caso de la interconexión a través de los Pirineos, la tendencia se mantiene en este inicio de año con valores de exportación desde la Península de 2.300 MW frente a los 2.500 MW en sentido importador de hace un año, lo que representa un efecto neto de 4.800 MW de demanda extra en el Estado español respecto a enero del año pasado, el equivalente a cinco centrales nucleares o diez centrales de gas que debe ser cubierta por centrales del sistema.
En lo que respecta a la aportación del agua, la escasez de lluvias ha provocado una disminución importante de las reservas hidráulicas disponibles para producción hidroeléctrica en el sistema del Estado español, que actualmente se sitúa por debajo del 39%, cuando hace un año superaba el 55%. La aportación hidráulica no ha superado el 5% en la generación en los últimos días, si bien su participación, dada la escasez de agua, se realiza a un coste mayor.
Además, la tendencia alcista del precio de los combustibles fósiles, especialmente importante en el caso del gas tras la comentada cancelación de suministros al sur de Europa desde Argelia, ha incrementado los costes de producción de las centrales de carbón y gas, que son las tecnologías marginalistas cuya entrada marca el precio para el resto y que están cubriendo la escasez de renovables y el aumento de la demanda que ha crecido un 10% en los primeros días de enero respecto al mismo periodo de 2016.

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