GARA
GASTEIZ

Colocan pozos simulados en Gasteiz para rechazar la extracción de gas en Araba

El movimiento social Berriztu! alertó ayer de nuevo del riesgo de la extracción de gas en el pozo alavés Armentia 2, en Subilla, durante una concentración en el centro de Gasteiz en la que se reprodujeron pequeñas torres que se utilizan en este tipo de trabajos y participaron unas 700 personas.

Este movimiento, formado por más de veinte colectivos distintos, nació con el triple objetivo de paralizar los proyectos de extracción de gas, concienciar a la sociedad sobre el problema y proponer iniciativas para hacerle frente.

Con las torres que instalaron en la plaza de la Virgen Blanca de Gasteiz, Berriztu! quiso advertir de la posibilidad de que se perfore el suelo alavés en el pozo Armentia 2, en Subilla, en el término municipal de Gasteiz, para extraer gas. La movilización se llevó a cabo bajo el lema “Araban putzurik ez! Por otro modelo energético”.

Berriztu! recordó que el 27 de enero finaliza el plazo de tres meses que tiene el Ministerio español de Medio Ambiente para resolver la tramitación ambiental de este proyecto impulsado por el Gobierno de Lakua a través de la sociedad de hidrocarburos pública Shesa, que busca explorar la posible extracción de gas en este pozo con diferentes técnicas a las de la fracturación hidráulica o fracking.

El colectivo reiteró que el proyecto supone un riesgo para el acuífero de Subilla, que está considerado como una de las mayores reservas de aguas subterráneas de Euskal Herria. Además, si se concede el permiso de Armentia 2 se abre la puerta a que en Araba se perforen cientos o miles de pozos de gas.

Gasto público equivocado

Junto a ello, Berriztu! denunció que este proyecto supone, además, «una apuesta equivocada de la inversión pública», ya que se destinan doce millones de euros de dinero público para «profundizar en un modelo fósil caduco» en lugar de destinar estos fondos a impulsar modelos energéticos sostenibles, como la disminución de los consumos, el aumento de la eficiencia o la apuesta por las energías renovables.

Los trabajos del pozo Armentia 2 han sido también criticados por la poca transparencia con la que ha actuado la sociedad pública Shesa en la tramitación de los mismos. En este sentido, Eguzki denunció que la licitación del pozo se ha llevado a cabo mientras se estaba tramitando el informe de evaluación de impacto ambiental. Además, rechazó la elección del procedimiento negociado para desarrollar este proyecto, que se caracteriza por realizarse de una manera más rápida y por ocultar información determinante a la ciudadanía.