El regreso
Con la presidencia de Donald Trump parece regresar a Estados Unidos la economía de las cosas, tan anglosajona históricamente hablando. El Brexit podría leerse desde ese subconsciente donde se aloja el recuerdo de la industria textil inglesa o la cálida memoria del fordismo americano.
Hoy sólo digo esto desde un pálpito que me golpea hace ya algún tiempo. Ese pálpito está movido, creo, por la creencia de que la globalización, con su economía especulativa del dinero, ha encallado ya en un bajío del que no saldrá.
En la globalización no funciona el espíritu de los pueblos, que necesita en todo caso mucho más tiempo para cambiar, y arruina la milenaria seguridad social del trabajo. Tengo la impresión de que quienes votaron al ya presidente Donald Trump son gentes que ven un enemigo en Wall Street y andan, aunque no sean muy conscientes de ello, entre el viejo monrroismo, el New Deal rooseveliano y la moral kennedyana.
Los robots producen un pánico semejante al que generaría una invasión alienígena. Habrá que volver seriamente sobre este urgente apunte. Quizá algún Nobel globalizador vea una buena veta en esta sugestión y cambie el rumbo ¡Menudos pájaros!

Martxoaren 3ko biktimen aurka jo du Gasteizko gotzainak: «Tentsioa dago»

Los kurdos lo pierden todo contra Damasco

«Xeberri eta biok hiru kantaldi egun berean egitera iritsi ginen»

Israel exhibe su impunidad en los escombros de la Unrwa en Jerusalén
