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BILBO

Guggenheim reúne a los grandes nombres del expresionismo abstracto

El Museo Guggenheim acoge una extensa exposición sobre el expresionismo abstracto en la que se exhiben algunas de las obras más importantes de este fenómeno pictórico que dominó la escena artística de los Estados Unidos en los años 40, 50 y 60 del pasado siglo. «Expresionismo abstracto» podrá verse en la segunda planta del museo hasta el 4 de junio.

La muestra “Expresionismo abstracto”, realizada en colaboración con la Real Academia de las Artes de Londres, donde pudo verse el año pasado, ofrece algunas de las obras maestras de sus principales exponentes como son los norteamericanos Jackson Pollock, David Smith y Cyfford Still, el ruso Mark Rothko y el holandés Willem de Kooning.

Según destacan las comisarias de la muestra, la británica Edith Devaney y la vasca Lucía Aguirre, es la primera exposición que se dedica en Euskal Herria y en el Estado español a este fenómeno artístico en los últimos casi 60 años.

La última muestra que tuvo como protagonistas a estos artistas en el Estado, precisa Aguirre, fue una en 1958, en Madrid, y en la misma se exhibieron 81 obras de 17 artistas, mientras que en la que se inauguró ayer en Bilbo se presentan 130 cuadros, esculturas y fotografías de 33 creadores vinculados o influenciados por este fenómeno plástico. En Europa, agrega Edith Devaney, la última gran exposición sobre el expresionismo abstracto también fue a finales de los años 50, motivo por el cual la Real Academia de las Artes de Londres consideró que merecía la pena realizar, en el siglo XXI, una nueva exposición sobre este fenómeno artístico, algunas de cuyas obras alcanzaron cifras astronómicas en el mercado del arte de finales del siglo XX.

Para hacerla realidad, agrega la comisaria británica, se pusieron en contacto con distintas instituciones artísticas norteamericanas y coleccionistas particulares que atesoran las obras de estos creadores y lograron que se las prestasen para la ocasión.

Obras

El caso más difícil de conseguir fue el del Museo Clyfford Still de Denver (EEUU), que alberga las obras del pintor del mismo nombre y uno de los principales referentes del fenómeno pictórico, cuyas obras no se habían prestado nunca antes para salir de Estados Unidos. Gracias a su cesión, en Bilbo podrán verse 9 obras fundamentales de este pintor que nunca antes se habían contemplado fuera de Estados Unidos.

Además de estos nueve «préstamos extraordinarios» conseguidos para esta muestra, Edith Devaney destaca otros dos de la misma relevancia que se podrán ver en esta exposición, como son la obra de Jackson Polloc titulara “Masculino-Femenino”, de 1942-43, cedida por el Museo de Arte de Philadelphia, y “Diario de un seductor” (1945) del pintor armenio nacionalizado estadounidense Arshile Gorky, propiedad del MOMA de Nueva York.

La exposición se inicia en la Sala 205 con una mezcla de obras tempranas de los distintos autores que posteriormente darían vida a este considerado por la crítica más un fenómeno artístico que un movimiento en sí mismo.

La muestra, que ha tenido un alto coste, sobre todo en el apartado del aseguramiento de las piezas, por el valor patrimonial de las obras maestras contenida en ella, se ha podido traer a la capital vizcaina con la colaboración de BBVA, según destacaba ayer el director del centro expositivo, Juan Ignacio Vidarte, durante la presentación.