V.E.
EL NACIMIENTO DE UNA NACIÓN

Nat Turner y Nate Parker, de la rebelión al escándalo

En temporada de premios seguimos, de modo que toca analizar ciertas películas en función de los reconocimientos que colecciona... o de los que se le escapan. Ahora toca hablar más de lo segundo, y claro, toca preguntarse “¿por qué?”. Más aún cuando el film en cuestión parecía nacido, nunca mejor dicho, para arrasar en cualquier gala de premios.

Hará más de un año, “El nacimiento de una nación” inició su andadura en el festival de Sundance. Ahí arrasó. Crítica, público y jurado aplaudieron y galardonaron al unísono este drama épico centrado en la vida de Nat Turner, esclavo y predicador que, en la Virginia de 1831, lideró un levantamiento popular en contra de sus amos. Hasta aquí todo bien, interesante, prometedor... hasta que estalló el escándalo.

Los fantasmas del pasado visitaron a Nate Parker (director, guionista y protagonista de la cinta) justo cuando parecía que iba a despegar. Corrieron ríos de tinta concerniendo a un antiguo caso de violación, mal resuelto por la vía judicial y terriblemente concluido con el suicido de la víctima. Game Over. El mundo académico le dio la espalda a Parker; la prensa rebajó su entusiasmo y la película se quedó en el más incómodo de los limbos. Así nos llega, entre la rebelión y el escándalo.