I. IRIONDO-I. SALGADO
GASTEIZ

Sare convoca en Gasteiz una «asamblea de activación» en apoyo a los presos enfermos

La red ciudadana explicó ayer que la asamblea, que tendrá lugar hoy a las 19.00 en el frontón Auzolan de Gasteiz, tiene por objeto articular iniciativas en apoyo a los presos y presas vascas gravemente enfermas.

Sare ha convocado una «asamblea de activación» para articular iniciativas en apoyo a los presos y presas vascas gravemente enfermas. La cita tendrá lugar esta tarde, a las 19.00, en el frontón Auzolana de Gasteiz, ciudad de la que son vecinos José Ramón López de Abetxuko y Oier Gómez. A este, encarcelado en la prisión de Meaux, le han diagnosticado un sarcoma de Ewing con metástasis en cabeza y pelvis.

En una rueda de prensa ofrecida ayer en la plaza Leizaola, Luis Galdós y Arantxa Armentia insistieron en la necesidad de poner en marcha nuevas acciones que «permitan tener con nosotras a Oier y a Abetxuko, al igual que al resto de personas en la misma situación, y así poder recibir la asistencia sanitaria que necesitan, rodeados de sus entornos sociales y familiares».

A este respecto, remarcaron que «no hay razón humana, jurídica, ni política para que se siga vulnerando el derecho a la salud de las personas privadas de libertad. Sin embargo, los gobiernos de España y Francia siguen aplicando políticas de odio y venganza contra un pueblo que desea vivir en paz, utilizando para ellos a los presos y presas vascas. Muestra de ello es la comunicación enviada por Instituciones Penitenciarias para alargar el sufrimiento y acortar la vida de los presos».

Zoido no responde

Los integrantes de Sare aludían a la instrucción fechada el pasado 17 de febrero y desvelada por “El País” que establece que los presos gravemente enfermos solo podrán ser excarcelados si su muerte se prevé «con razonable certeza, a muy corto plazo» o si se cumplen los requisitos establecidos por el Gobierno español para acceder al tercer grado y la libertad condicional, que en el caso de los represaliados vascos pasa por «que el penado muestre signos inequívocos de haber abandonado los fines y los medios de la actividad terrorista y haya colaborado activamente con las autoridades».

El senador de EH Bildu Jon Iñarritu preguntó sobre esta instrucción ayer al ministro del Interior, José Ignacio Zoido, a quien inquirió sobre si la directriz existe y pidió detalles sobre la misma.

Zoido eludió responder a la pregunta directa, y desvió la cuestión apuntando que la puesta en libertad de los presos enfermos, determinar si su situación «es terminal o no», no depende de él, ni siquiera de los directores de cada prisión. Aseguró que para eso hay médicos que hacen sus informes.

El ministro dijo no querer entrar en cuestiones individuales, pero dejó caer el «caso concreto» de un preso que fue excarcelado y después su vida se alargó unos meses.

Hablaba de Josu Uribetxebarria y no, claro está, de Enrique Rodríguez Galindo y Julen Elorriaga –mencionados por Jon Iñarritu–, que fueron excarcelados hace años e incluso hacen apología en los medios.