GARA
DONOSTIA

Trece mujeres denuncian mediante el arte la devastación de Oriente Medio

Trece mujeres artistas procedentes de Afganistán, Argelia, Azerbaiján, Egipto, Emiratos Árabes, Irán, Líbano, Marruecos o Palestina conforman la muestra «Waste Lands», una aproximación a los conflictos, las dictaduras y la herencia del colonialismo que viven esos países. La exposición, que puede visitarse en el Museo San Telmo, se completa con los ciclos «Feminismos, exilios, narrativas» y «Guerras, violencia y derechos humanos».

La exposición, que abrió sus puertas al público ayer en el Museo San Telmo de Donostia, está producida por el Es Baluard Museu D´Art Modern i Contemporani de Palma de Mallorca, donde se exhibió hace un año, y constituye la primera colaboración entre ambas instituciones.

“Waste Lands” se completa con los ciclos de conferencias “Feminismos, exilios, narrativas”, que se desarrrollará del 21 al 23 de marzo, y “Guerras, violencia y derechos humanos”, del 26 al 28 de abril, que contará con la presencia, entre otros, del filósofo y sociólogo Sami Nair.

Comisariada por Piedad Solans, “Waste Lands” incluye obras de Lida Abdul (Afganistán, 1977); Tamara Abdul Hadi (Emiratos Árabes Unidos, 1980); Zoulikha Bouadbellah (de origen argelino y nacida en Moscú en 1977); Amina Benbouchta (Marruecos, 1963); Gohar Dashti (Irán, 1980); Rena Effendi (Azerbaiján, 1977); Yara El-Sherbini (Gran Bretaña, 1977, de origen egipcio); y Kinda Hassan (Líbano, 1984). Completan el listado Mariam Ghani (Nueva York, 1978), hija del presidente de Afganistán, Ashraf Ghani; Larissa Sansour (Jerusalén, 1973); Parastou Forouhar (Irán, 1962); Elnaz Javani (Irán, 1985); y Raeda Saadeh (Palestina, 1977).

La mayoría de ellas se han visto forzadas a salir de sus respectivos países y viven en Estados Unidos o Europa por lo que la aportación al arte la realizan «desde sus exilios, sus experiencias y su propia subjetividad», resalta la comisaria Piedad Solans. «No se trata de una mirada periodística hacia los conflictos y sus consecuencias», incluye.

Recorrido artístico

La muestra arranca con una isntalación de la iraní asentada en EEUU Elnaz Javani, que simula la situación por la que atraviesan las personas que huyen de los conflictos y recurren a las mafias de tráfico de personas.

Un gran mural que simula un papel pintado infantil pero que recoge escenas de tortura elaborado es la aparición de la iraní Parastou Forouhar, hija de escritores que murieron durante el régimen de Jomeini y que huyó del país tras aparecer su nombre en una lista de personas para ser ejecutadas. Yara El-Sherbini, residente en Londres y de padre egipcio, firma un gran mapa del mundo elaborado con hilo de metal al que el espectador puede aplicar un dispositivo que «chirría» al entrar en contacto con cada una de las fronteras del mundo.

La situación de Palestina queda reflejada en diversas fotografías que retratan la demolición de una casa palestina por parte del Ejército israelí.

La afgana Lida Abdul es la autora de una enorme vídeo-instalación en la que refleja la demolición del patrimonio arqueológico que llevan a cabo los grupos extresmistas islámicos. El recorrido concluye con otra alusión al viaje y las migraciones mediante el vídeo de la afgana Marian Ghani que propone la sucesión de imágenes de un mar para aludir a la emigración y el exilio forzado.

Las artistas cuentan con una «capacidad de resistencia» que «las redime de la compasión» porque «no aceptan ser víctimas de los conflictos», afirma la comisaria Piedad Solans.