En suspenso las tres horas diarias de calle de Majarenas e Izar
La junta de Aranjuez había permitido que madre e hija salieran a la calle tres horas al día, y así lo hicieron el lunes y martes, pero la falta de la firma del juez Castro lo ha dejado en suspenso. Ayer llevaban dos días encerradas. La plataforma Izarrekin denunció que se trata a la pequeña como si estuviera presa, porque tampoco un familiar puede sacarla.

A la presa Sara Majarenas y a su pequeña Izar se les ha restringido el régimen establecido. Según la propuesta emitida por la Junta de Aranjuez, a madre e hija se les debería permitir salir a la calle durante tres horas al día, y tanto el lunes como el martes pudieron hacerlo, una hora por la mañana y dos por la tarde. No obstante, esta autorización ha quedado suspendida porque no lleva la firma del juez José Luis Castro, que resulta necesaria para hacer efectivo el trámite. Según denunció la plataforma Izarrekin, ayer llevaban dos días sin poder salir.
«Están encerradas. Una vez más tengo que decir públicamente que a la niña la están volviendo a castigar. De nuevo es la víctima de esta terrible historia. Yo ya no sé… me dirijo al juez Castro: por favor, a la niña otra vez no la castiguen», pedía Kontxi Ibarreta, madre de Majarenas y abuela de la menor.
Instaladas desde la pasada semana en un piso de la Fundación Padre Garralda de Madrid, la presa de Intxaurrondo tiene aplicado el segundo grado, a diferencia del resto de madres presas con las que convive, que tienen el tercer grado. Tal y como recordó la plataforma, «esta situación se está dando pese a que Izar no es una presa, no ha sido juzgada ni condenada, Izar es una niña de tres años, pero está viviendo todo esto como si lo fuera».
Los abogados ya han cursado la petición para que el juez firme la propuesta de la junta de Aranjuez, pero desconocen los plazos en los que podría darse. Por eso han solicitado que, mientras tanto, algún familiar pueda sacar a la niña, extremo que actualmente tampoco les permiten. De hecho, el padre de Sara se encuentra allí, en Madrid, pero no le dejan.
Educación y salud
Atendiendo a las recomendaciones de los expertos, que aconsejan «tranquilidad y una rutina» para los más pequeños, tal y como recordaron, denunciaron que con Izar «está sucediendo todo lo contrario». Nacida en Aranjuez, después trasladada a la cárcel de Picassent, y ahora en Madrid. Resulta de vital importancia que viva en Donostia, cerca de su familia y en su barrio, defendieron. «Esta niña es euskaldun, su lengua materna es el euskara, le gustan los payasos euskaldunes y canta canciones en euskara. ¿Qué hace esta niña en Madrid?», se preguntaron. La situación «no tiene ni pies ni cabeza», añadieron.
A la rueda de prensa acudió, entre otras personas, la directora del centro escolar en el que está matriculada la menor. «Tenía que haber empezado en la ikastola de Intxaurrondo. Estaba tejiendo relaciones con el profesorado, también con quienes iban a ser sus compañeros de clase, en los últimos meses se ha trabajado mucho en eso, pero por el momento ese proceso se ha cortado», lamentaron desde la plataforma Izarrekin.
La salud es otro aspecto importante. Ibarreta informó que la pequeña tiene un problema en un pulmón, a lo que añadió que «no sabemos quién va a verla, donde la van a llevar… Esa niña tiene que venir aquí para que sea atendida por su médico de confianza. El tema del sicólogo también lo tenemos en marcha. Las tenemos que reparar aquí», insistía la abuela, aduciendo a las secuelas tanto físicas como sicológicas.
La reparación se está haciendo bien porque madre e hija siguen juntas, dijo Ibarreta, pero insistió en la importancia de que sea así, pero en casa.
Próxima cita: el 16 de marzo, a las 17.30, en la plaza Sagastieder
La plataforma se mostró ayer muy agradecida por el apoyo recibido en las últimas semanas y, especialmente, por la movilización que el pasado jueves logró aglutinar a más de 5.000 personas en Donostia para pedir que madre e hija sean trasladadas a casa. Lo dijeron entonces y lo dijeron ayer: no cejarán en su empeño hasta lograrlo. Por ello, anunciaron una nueva movilización: será la semana que viene, el jueves día 16, a las 17.30, en la plaza Sagastieder de Intxaurrondo Sur, la misma plaza «en la que Izar debería estar jugando desde hace más de dos años», expresó su abuela Kontxi Ibarreta.
La convocatoria consistirá en hacer dibujos y pintar estrellas. Todo ese material será enviado después a la pequeña Izar «para recordarle que su vida está aquí».
Por otro lado, afirmaron que la familia sigue en contacto con el Ayuntamiento de Donostia, la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento de Gasteiz así como con el Gobierno de Lakua, instituciones de las que esperan toda la ayuda posible. «Con este apoyo lo lograremos», agregó.O.L.

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