El papa pide «solidaridad» a los líderes de la UE en una Roma blindada

El papa Francisco instó ayer a los líderes de la Unión Europea (UE), a quienes recibió en el Vaticano, a mostrar fidelidad al principio de solidaridad entre sus miembros «para hacer frente a las fuerzas centrífugas», con ocasión de las celebraciones de hoy por el 60 aniversario de la creación del bloque, que han llevado a las autoridades de Roma a blindar la ciudad por temor a atentados.
El nivel de alarma en la capital italiana por amenaza de atentados aumentó después del ocurrido el pasado miércoles en Londres y de los ataques en el aeropuerto de Orly, cerca de París. El Ministerio de Interior tomó una serie de medidas extraordinarias, ordenó el despliegue de francotiradores por toda la ciudad e instaló cámaras de vigilancia en monumentos y lugares claves. El casco histórico de la Ciudad Eterna estará cerrado para hacer frente también a las varias manifestaciones, contra y a favor de la UE, autorizadas para este día y que congregarán a unas 30.000 personas. Unos 3.000 policías han sido movilizados alrededor del céntrico Capitolio, sede de la Alcaldía de Roma, donde se realizarán las celebraciones y donde se firmó hace 60 años el primer tratado.
El nivel de control es tan alto que las autoridades han prohibido caminar hoy por el centro de la ciudad con el rostro cubierto por bufandas o cascos. Desde el funeral del papa Juan Pablo II en 2005, la capital italiana no había tomado medidas de seguridad de esa magnitud, explicaron fuentes de la Alcaldía.
Jorge Bergoglio manifestó a los líderes de los 27 estados comunitarios (no había ningún representante británico) que Europa «no es un conjunto de normas que cumplir, o un manual de protocolos y procedimientos que seguir», y apeló a las enseñanzas de los «padres fundadores» de la Unión.

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