Gloria LATASA
gloriameteo@hotmail.com

El tiempo que hará

Todos los días del año los servicios meteorológicos registran datos sobre el estado del aire mediante satélites, instrumentos de medición en barcos y aviones, boyas marinas, sensores en tierra, globos sonda etc. Estos datos son procesados en tiempo real con potentes ordenadores. Posteriormente, los resultados son analizados por los predictores (meteorólogos encargados de hacer las predicciones) que se encargan de vaticinar el tiempo que hará.

El vaticinio puede ser realizado para un plazo de 1 a 3 días (corto), de 4 a 15 días (medio), hasta 1 mes (largo) o de 1 a 3 meses (estacional). En el caso de las previsiones a corto plazo los modelos se reinician cada 3 o 6 horas con el objeto de corregir las desviaciones que se estén produciendo con los nuevos datos observados. En el caso de las de largo plazo se hacen correcciones cada 4-7 días. Y en el de las estacionales, se reajustan cada mes.

Las predicciones a corto plazo –las más consultadas– son las que ofrecen unos datos más concretos y llegan a un nivel más «local». Los vaticinios a medio plazo, sin embargo, son para regiones de gran tamaño y tratan del estado del tiempo en general: la situación dominante (anticiclónica, paso de borrascas etc.) o si espera estabilidad. A más largo plazo los pronósticos también se hacen para grandes regiones y se refieren únicamente a probabilidades y desviaciones de lo que es habitual para la época en la zona.

Lógicamente, cuanto más largo es el plazo para el que se hace la previsión la «afinación» de la misma es menor, la probabilidad de error es mayor, el grado de dificultad es más elevado en el caso de que se presente una situación meteorológica más o menos complicada… Y, en estaciones como la primavera y el otoño –los dos períodos más inestables del año– resulta aún un poco más difícil acertar.

Estas son las razones que explican por qué, año tras año, a la pregunta sobre el tiempo exacto que hará en Semana Santa en sitios concretos, formulada con varias semanas antelación, difícilmente se obtiene respuesta por parte de los meteorólogos.