GARA
RAMALLAH

El Gobierno israelí aprueba la creación de la primera colonia en dos décadas

El Gabinete de Netanyahu aprobó el jueves por la noche por unanimidad la construcción en la Cisjordania ocupada de una colonia. Se trata de la primera colonia promovida por un Gobierno israelí desde 1992. El secretario general de la ONU condenó esta resolución.

El consejo para asuntos de seguridad que preside el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aprobó el jueves por la noche por unanimidad la creación de una nueva colonia en una zona del territorio ocupado de Cisjordania conocida como el Valle de Shilo, al norte de Ramallah, y a unos pocos kilómetros de donde estaba la de Amoná, cuyos colonos fueron evacuados en febrero pasado por orden judicial, dado que sus casas fueron construidas por los propios colonos sobre tierras palestinas. Conformada por unas 40 viviendas, fue construida en 1995 en terrenos privados palestinos sin autorización del Gobierno.

Se trata de la primera colonia judía promovida por un Gobierno israelí desde 1992.

El Gobierno israelí también decidió comenzar la comercialización de 2.000 viviendas que fueron aprobadas hace dos meses, dentro de un paquete de 5.700, y extender la protección jurídica del Estado a 90 hectáreas de terreno en zona ocupada palestina para que en el futuro tres colonias de la zona puedan construir en ellos.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su «decepción y alarma» ante la construcción de esta nueva colonia en territorio ocupado.

«La aprobación de una nueva colonia ilegal en la Cisjordania ocupada, la primera en más de 20 años, es profundamente alarmante y no puede justificarse por la necesidad de albergar a los residentes de un asentamiento previamente desmantelado», estimó ayer Magdalena Mughrabi, subdirectora de Amnistía Internacional para Medio Oriente y el norte de África.

La Casa Blanca afirmó que «la expansión de las colonias no es buena para la paz».

Maratón reivindicativo

La noticia coincidió con el Día de la Tierra, una jornada en la que los palestinos de Cisjordania y Jerusalén Este recorren villas que fueron destruidas con la creación del Estado israelí en 1948. Por ello, el jueves más de 6.000 palestinos y corredores de una veintena de países participaron en el maratón de la ciudad cisjordana de Belén, con el que el Comité Olímpico Palestino trata de concienciar al mundo sobre las restricciones de movimiento que sufre la población de Cisjordania.

El gobernador de Belén, Jibrin al-Bakri, recordó que el evento quiere trasladar varios mensajes, entre ellos, «el robo de tierras y el muro del Apartheid».