El gran espectáculo de la explotación laboral y el inmovilismo de la ciudadanía
«La mano invisible», del cartaginés David Macián, ahonda en el modelo laboral imperante y los conflictos laborales. El film se proyecta hoy dentro del festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia.
Una nave industrial oscura. Bajo un foco, un albañil levanta un muro que luego ha de derribar. Otro ilumina a una operaria que monta piezas que luego debe desmontar, sin entender su objetivo. A ellos se suman un carnicero que despieza carne que va directa a la basura, un mozo de almacén que traslada cajas a través de la nave, un mecánico que monta y desmonta constantemente el mismo coche... y, frente a ellos, un público que observa cómo trabajan. Se trata del “espectáculo del trabajo”, al que empleados y público acuden sin saber por qué y ni llegar a entender el objetivo del que parece ser un experimento.
Esa es la trama de “La mano invisible”, adaptación cinematográfica de la novela homónima de Isaac Rosa mediante la que el director cartaginés David Macián plantea preguntas incómodas e invita al espectador a la reflexión sobre el modelo de trabajo imperante y la manera de afrontar los conflictos laborales. «Aunque todo en la película es muy marciano, creo que se parece bastante a lo que nos encontramos en nuestros trabajos; hay incluso conversaciones literales que he mantenido en diferentes trabajos», aseguró.
Sobre las situaciones precarias que se dan actualmente en el ámbito laboral, Macián opinó que «parte de la culpa, si no toda, es nuestra. Hay una gran falta de solidaridad y empatía, y ya no se trata de que el empresario se interese solo por las cuentas de la empresa; se trata de que nosotros, lejos de luchar por nuestros derechos, vivimos sumergidos en nuestro individualismo, sin darnos cuenta de que nuestros problemas son los mismos». Aunque reconoció que el film tiene «ese toque pesimista», mantuvo que «te hunde lo suficiente como para provocar el pensamiento». El cartaginés también destacó que para poder rodar la película crearon una cooperativa en la que «nadie mandaba y tomamos las decisiones en conjunto», y alabó la labor de los actores y actrices, «que han hecho que el rodaje fuera fácil». Entre ellos figuran Josean Bengoetxea y el donostiarra de origen africano Christen Joulin.
Proyecciones de hoy
“La mano invisible” se proyectará hoy a las 19.00, junto al cortometraje “17 años juntos” de Javier Fesser, en el teatro Victoria Eugenia. Tras la proyección se abrirá un debate en el que participarán, además del director, los actores Josean Bengoetxea y Christen Joulin, y la sicóloga y profesora de Sicología del Trabajo de EHU Maitane Arnoso. Antes, a las 16.30, el teatro donostiarra acogerá el cortometraje “Watu Wote” de la alemana Katja Benrath y el largo “The Wait” del danés Emil Langballe, y ya entrada la noche, a las 22.30, se proyectarán el corto “Palabras de caramelo”, de Juan Antonio Moreno Amador, y el largo “Últimos días en La Habana”, de Fernando Pérez. Además, en Tabakalera se podrá ver el film “Austerlitz”, del alemán Sergei Loznitsa.

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