Mikel CHAMIZO
MÚSICA BARROCA

Un imprescindible de la Semana Santa por un conjunto seriamente referencial

Se acerca la Semana Santa y con ella llegan las inevitables “Pasiones” de Bach. La de este año en Donostia era, sobre el papel, una “Pasión según San Mateo” de primera categoría, pues Ton Koopman y su Amsterdam Baroque Orchestra & Choir han sido agentes fundamentales en la conformación del moderno sonido historicista de las cantatas y otra piezas sacras de Bach.

La grabación que hicieron de esta “Pasión” en 1993 sigue siendo referencial y la versión que presentaron en Donostia fue fiel a aquella en un 90%, e incluso varios músicos de la orquesta y hasta algún cantante eran los mismos. El tono siempre contrito, el dramatismo contenido y los colores grises en los timbres de los instrumentos son marca de la casa de esta visión puramente protestante de la “Pasión” que defienden los holandeses, abogando por una experiencia interior del calvario de Cristo antes que por remarcar los elementos teatrales que están también muy presentes en la creación de Bach. Ya ha pasado antes que este tipo de “Pasiones” no terminan de calar por estos lares y el sábado volvió a ocurrir, pues aunque la respuesta del público fue más que correcta, la ovación ni se aproximó a la que se brindó en agosto a la visión hedonista, operística y vibrante que firmó Gardiner con los English Baroque Soloists y el Coro Monteverdi.