Natxo MATXIN
CHAMPIONS

El Bernabéu dictará si la ventaja merengue es suficiente

Es el duelo más repetido en competición europea. Será la vigesimocuarta ocasión que Real Madrid y Bayern Münich se mide en el campeonato continental por clubes más importante, con ligera ventaja para los teutones, que solo han ganado en dos ocasiones en el Bernabéu. Será necesario para los de Carlo Ancelotti volver a repetir alguna de esas excepciones después del 1-2 de la ida, donde acusaron el penalti fallado por Vidal y la expulsión de Javi Martínez.

Los anfitriones, con una tarjeta de presentación de cuatro triunfos en los otros tantos últimos compromisos disputados contra los bávaros, tratarán de no permitir ninguna vía de esperanza a su rival y cerrar cuanto antes la eliminatoria, guiados por un Isco en estado de gracia que ocupará el puesto de Bale.

Será la principal novedad del cuadro dirigido por Zinedine Zidane, que deberá lidiar con los minutos acumulados por la dupla Ramos-Nacho, debido a las numerosas bajas que tiene en el eje de la zaga, y el temple de Kroos y Modric, quienes se perderían la ida de semifinales, caso de ver una amarilla. Está por ver si la parroquia merengue disfruta del equipo certero y eficaz de ciertas tardes o el ramplón y poco agracidado de otras.

Lewandowski, al césped

Gran parte de las esperanzas de remontada del Bayern residen en las botas de un Robert Lewandowski que ya dejó muestras de su maestría en el coliseo blanco con un hat-trick cuando todavía defendía la camiseta del Borussia Dortmund y que siempre ha sido objeto de deseo de Florentino Pérez.

El ariete polaco parece recuperado de sus problemas en el hombro y, como él mismo adelantó, está preparado para ser titular. El equipo alemán le echó mucho de menos hace apenas una semana, ya que Müller no desempeñó su función con la misma eficacia. Ocurra lo que ocurra, al aficionado le aguarda un envite de cinco estrellas.