26/04/2017

Turquía ataca posiciones kurdas de las YPG y del PKK en Siria e Irak

Turquía lanzó ayer varios ataques aéreos en Siria e Irak que mataron a más de 20 combatientes de las fuerzas kurdas, implicadas en la lucha antiyihadista y que tienen el apoyo de EEUU, y, «por error», a seis peshmergas. Los kurdos afirman que Ankara quiere ayudar al ISIS y emplazan a la coalición internacional.

GARA|Derik
0426_mun_kurdos

Los bombardeos de la aviación turca contra posiciones kurdas en Siria e Irak, y contra un cuartel peshmerga causaron la muerte a más de una veintena de combatientes y a seis soldados kurdos. El Ejército turco dijo haber «neutralizado» a 40 combatientes en las montañas de Sinjar (Irak) y a 30 más en Karachot (Siria) y aseguró que sus operaciones continuarán.

Según el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), se trataría de los primeros ataques turcos en Siria desde que Ankara anunció el marzo el fin de su campaña militar «Escudo del Éufrates». Dijo que al menos 18 personas murieron en los bombardeos cerca de Derik, junto a la frontera con Turquía. «Quince combatientes de las YPG y tres miembros de un centro médico», precisó.

Las Unidades de Protección Popular (YPG) indicaron que los aviones turcos atacaron su Comandancia General en Karachot, que alberga un centro de comunicación e instalaciones militares. Algunas fuentes señalaron a AFP que 20 combatientes murieron y 18 resultaron heridos, tres en estado crítico. Dos civiles también fueron heridos.

En Irak, el Ejército turco bombardeó posiciones de grupos armados locales presuntamente vinculados al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), y también, «por error», un cuartel de los peshmergas, matando a seis efectivos.

El ataque en Siria –una serie de 27 bombardeos– contra la base de Karachot, cerca de Derik (Al-Hasaka), es uno de los más sangrientos llevados a cabo por Turquía, que considera a esta milicia «terrorista» y aliada del PKK, y se llevó a cabo al día siguiente de que las kurdo-árabes Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) –cuyo componente principal son las YPG– entraran en Tabqa, con apoyo de EEUU.

Ankara ayuda al ISIS

Responsables de las YPG criticaron que siempre que se produce un avance importante de las milicias kurdas Turquía ataca sus bases, por lo que exigieron a la coalición internacional que detenga esos ataques. «Es impensable que combatamos en un frente tan importante como el de Raqa y que al mismo tiempo los aviones turcos nos ataquen por la espalda», señaló un comandante de las YPG, que lideran, con el apoyo de EEUU, una ofensiva para expulsar al ISIS de su bastión, Raqa.

El líder kurdo Saleh Muslim, presidente del Partido de la Unión Democrática (PYD, brazo político de las YPG), declaró a Efe que «Turquía quiere ayudar al Dáesh», con los bombardeos como los de ayer.

«Los turcos están en contra de la guerra contra el Dáesh y nos han atacado en Derik y Sinjar para evitar que nosotros los derrotemos», indicó Muslim.

Turquía dice querer trabajar con sus aliados para reconquistar Raqa, pero excluyendo a las YPG. Ha advertido de que no dejará establecer un territorio continuo a lo largo de su frontera donde asentar su modelo de federalismo democrático.

El Gobierno de Kurdistán Sur consideró «inaceptable» el ataque turco contra un cuartel de los peshmergas en Sinjar, pero responsabilizó a la presencia del PKK de «todos los problemas» en la zona e instó a sus combatientes a que se retiren.

El Ejecutivo iraquí condenó los ataques turcos, que considera que «afectan negativamente a los esfuerzos de Irak y de la comunidad internacional en la guerra contra el terrorismo».

Las fuerzas kurdo-árabes entran en la ciudad de Tabqa camino de Raqa, bastión del ISIS

Las kurdo-árabes las FDS, apoyadas por EEUU, lograron entrar el lunes por primera vez en Tabqa, en manos del ISIS y clave en su camino hacia Raqa, el mayor bastión yihadista en Siria desde mediados de 2014 y objetivo de la ofensiva lanzada el 5 de noviembre. Las FDS rodearon Tabqa tras reconquistar posiciones en el sur y el oeste de la ciudad –a 55 kilómetros de Raqa–, donde se libraban duros combates y la coalición liderada por EEUU atacaba posiciones yihadistas. Uno de esos ataques mató el lunes a 11 miembros de una misma familia, entre ellos siete niños, indicó el OSDH.

Tabqa es doblemente estratégica al constituir un gran obstáculo en el camino hacia Raqa y ser su presa hidroeléctrica sobre el Éufrates, en manos del ISIS desde febrero de 2013, la más grande de Siria y su embalse, la mayor reserva de agua del país. El pasado marzo, los bombardeos sobre su central eléctrica la inutilizaron, lo que llevó a la ONU ha advertir de las «consecuencias humanitarias catastróficas» que causaría el aumento del nivel del agua o los daños en esa infraestructura. Su construcción en Tabqa ha permitido a Raqa jugar un papel importante en la economía.GARA

IDLEB


Más de una decena de personas habría muerto ayer en un bombardeo aéreo atribuido a la aviación siria o rusa que dejó fuera de servicio un hospital de Kafr Tajarim, en la provincia de Idleb, controlada por los rebeldes. Un portavoz del hospital dijo que 14 personas murieron allí, pero el OSDH lo negó, aunque precisó que los ataques en la localidad y sus alrededores dejaron al menos 12 fallecidos.