La agresividad de John Wall y Bradley Beal se lleva por delante a los Atlanta Hawks
Los Clippers fuerzan el desempate gracias a Chris Paul y la enésima lesión deGobert. Los Celtics pasan del 0-2 al 4-2 y barriendo a unos tristes Bulls.

Hay actitudes que a veces se perdonan o que al menos se comprenden. John Wall ejerció de macarra de barrio una vez que certificó el triunfo de los Washington Wizards en el sexto partido de su ronda con los Atlanta Hawks; un 99-115 en el que el base capitalino anotó 42 puntos, y en el que su lugarteniente Bradley Beal sumó 31, para firmar el 4-2 definitivo.
La chulería de John Wall tiene parte de intrínseca y parte de sobrevenida hacia una afición rival que, jugando su papel, tiró de hostilidad cuanto pudo, sobre todo viendo que su propio equipo era quien más acusaba la presión del momento. Hasta el tercer período, los entrenados por Mike Budenholzer no dieron señales de vida, y cuando lo hicieron, aunque cerca estuvieron de voltear el resultado, se encontraron con la impenetrable oposición del jugador franquicia de Washington.
Una pequeña tangana entre el local Kent Bazemore y el visitante Jason Smith pudo haber cambiado la historia del partido. El propio John Wall y su compañero Marcin Gortat, que en ese momento descansaban en el banquillo, saltaron como resortes cuando empezó el incidente, saltándose a la torera la prohibición expresa que tienen los jugadores de banco de entrar al parqué en caso de pelea, aunque su intención sea la de separar a los «púgiles».
En rigor, debieron haber sido expulsados, pero los árbitros no lo hicieron porque, entre que bastante tuvieron con contener la trifulca, y de que Gortat y Wall volaron de regreso a sus asientos antes de que nadie advirtiese nada, nada les pasó.
Y la vida siguió, y llegó la reacción georgiana, hasta que el base alemán Dennis Schroeder se encontró con una contra fácil a su favor con 90-93 en el luminoso. Su idea fue dejar una fácil bandeja, pero se encontró con el taponazo que John Wall le propinaba llegando desde atrás, amén de que el propio base capitalino culminaba la consiguiente transición. Motivos de sobra, al menos para el jugador de los Wizards, para despedir con el corazón a los Hawks.
No hubo esa actitud en Chicago, porque los Bulls, que empezaron ganando con un sorprendente 0-2, acabaron cayendo por 4-2 y dando cierta lástima.
No pudo regresar Rajon Rondo, pero el 83-105 final no respondió a esa ausencia. A pesar de hacerse daño, Jimmy Butler fue el único de los Bulls que dio su nivel, 23 puntos, mientras que Mirotic o Wade –1 de 10 en tiros– no fueron ni su sombra. Isaiah Thomas, líder indiscutible de los Celtics, apenas jugó 25 minutos de los 48 reglamentarios y se quedó en solo 12 tantos, ya que ni falta hizo, porque los Celtics llegaron a tener hasta 30 puntos de ventaja: 64-94. Avery Bradley, con 23 puntos, fue el principal artillero de Boston.
Desempate entre Clippers y Jazz
La lesión de Blake Griffin parecía haber hundido a los Clippers, pero no. Con 29 puntos de Chris Paul, los angelinos ganaron el sexto encuentro en Utah, 93-98, y podrán desempatar en casa ante los Jazz. Queda por ver si Rudy Gobert, que se torció el tobillo izquierdo, podrá defender a los Jazz en el desempate.

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