Trabajadores de TR alertan de una «situación precaria», con 300 millones de deuda
Los representantes del comité de empresa de Tubos Reunidos comparecieron ayer en las Juntas Generales de Araba para denunciar la situación de la empresa y reclamar ayuda a las instituciones del herrialde.
La situación de Tubos Reunidos es «muy precaria, con una deuda de 300 millones de euros, superior al patrimonio». Este el aviso lanzado por los representantes del comité de empresa, que ayer comparecieron ante la Comisión de Fomento del Empleo, Comercio y Turismo y de Administración Foral de las Juntas Generales de Araba.
Ester Malpartida, Oier Bidaurratzaga y Porfirio Camacho explicaron que los problemas comenzaron en el año 2008, cuando la compañía adquirió un préstamo de 170 millones de euros para la amortización de acciones. «La razón que argumentaron es que la situación financiera era buena y consideraban que había que retribuir a los accionistas», señalaron.
Esta operación financiera, realizada cuando se comenzaba a percibir el inicio de la crisis, dejó a la empresa con «pies de barro». «La deuda se ha tenido que renegociar y ahora está en 300 millones de euros», denunciaron, y censuraron los cambios que se han producido durante los últimos años al frente de la firma. «La deuda y la gestión nos han traído a la situación en la que nos encontramos ahora».
Según indicaron, la empresa ha tenido que firmar un crédito sindicado, lo que se traduce en que la sociedad mercantil está «intervenida por los bancos, que han obligado a contratar a la consultora McKinsey», encargada de realizar el “Plan Creación de Valor-Transformación 360”. Un documento del que el comité de trabajadores solo conoce «unas nociones básicas».
Recortes en personal
Por el momento, saben que la empresa va a prescindir de 170 trabajadores eventuales y de personal subcontratado, y temen que se adopten medidas que vayan «más allá de lo necesario». «Queremos que la empresa se salve y que nuestros compañeros se puedan jubilar en Tubos Reunidos, pero no queremos que eso se realice a costa de las condiciones laborales», remarcaron antes de pedir apoyo institucional. «Queremos que hagan un seguimiento de lo que está pasando», reclamaron.

Grandes corporaciones han acogido a agentes de las «cloacas del Estado»

La marcha de Tubilla destapa la enorme marejada en las filas del PNV

Ordenaron parar citas con casos de Iztieta y hubo peticiones de silencio

«Necesitamos la foto más completa posible de la tortura sistemática»
