Amparo LASHERAS
Periodista

Un golpe al viejo estilo

La profesión de ladrón ha tenido un lado épico, una leyenda popular que ya no se estila. Hoy, las ramplonas corruptelas de algunos políticos y de otros malhechores económicos han acabado con ella y con la simpatía que inspiraron aquellas bandas que con imaginación, ingenio y sin violencia gratuita se llevaban lo que no era suyo y tampoco de las víctimas a las que robaron que, también, solían ser ladrones, aunque nadie lo supiera. El miércoles, Venezia, fue escenario de un robo asombroso. Dos hombres se llevaron varias joyas valiosísimas, pertenecientes a la colección de un jeque de la familia real de Qatar, expuesta en el Palacio Ducal y que reunía piezas de gran valor. Lo hicieron en horas de visita y mezclados entre el público. Sin alboroto. Como quien coge un folleto de información y se va. El golpe ha retomado la audacia del viejo estilo y si una piensa en el absolutismo con que gobierna la familia real en Qatar, en la vulneración de derechos y en los 4.000 trabajadores, casi esclavos, que pueden morir construyendo la instalaciones del Mundial de Futbol de 2022, no puedo menos que alegrarme y acordarme de otro espectacular robo, el de Topkapi, un film de 1964, protagonizado por Melina Merkoúri, actriz griega, activista y ministra de Cultura de Grecia al caer la dictadura militar. Pero, esa, sería otra película, en otra Europa diferente.