GARA
nueva york

EEUU y Rusia evidencian sus profundas diferencias en relación a Irán

EEUU y Rusia evidenciaron sus profundas diferencias en torno a Irán durante una polémica reunión de urgencia del Consejo de Seguridad. Los países europeos también mostraron división.

«En 2018 no vamos a callarnos», insistió ante el Consejo de Seguridad la embajadora de EEUU ante la ONU, Nikki Haley, para justificar su petición de una reunión de urgencia de ese organismo para tratar la ola de protestas de los últimos días en Irán, lo que causó división entre sus 15 miembros.

Para Haley, «el régimen iraní se burla de los derechos de su pueblo». Denunció el gasto armamentístico iraní a expensas, según ella, del bienestar de la población. «El mensaje innegable del pueblo al Gobierno iraní es que deje de apoyar el terrorismo», señaló, y pidió un restablecimiento completo de Internet en Irán, una cuestión abordada por Países Bajos, nuevo miembro no permanente del Consejo de Seguridad.

«Es Irán quien resolver sus propios problemas», afirmó el embajador ruso ante la ONU, Vasilly Nebenzia, refiriéndose a «una situación interna que está volviendo a la normalidad». El diplomático ruso habló de «pretextos fantasiosos» para celebrar la sesión sesión, evocando una «interferencia en los asuntos internos de Irán».

Rusia fue apoyada en el Consejo por Bolivia, Etiopía o Guinea Ecuatorial. No debemos «socavar la autoridad del Consejo mientras su unidad es crucial», indicó el embajador de Etiopía, Tekeda Alemu. «La situación iraní no amenaza la estabilidad regional», sostuvo, por su parte, el viceembajador chino ante la ONU, Wu Haiteo, rechazando cualquier intervención del Consejo en la situación interna de un país.

En la reunión, el embajador iraní, Gholamali Khosroo, denunció la «larga historia de abusos» de EEUU en el papel de la ONU y aseveró que el asunto de las protestas está fuera del mandato del Consejo.

La del viernes fue su primera reunión en 2018, tras los deseos de «unidad» formulados el 1 de enero por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. «La unidad es el camino a seguir: nuestro futuro depende de eso», manifestó.

División en el lado europeo

En el lado europeo, las posiciones también mostraron divisiones. Mientras que Gran Bretaña consideró que la reunión del Consejo de Seguridad era legítima, el Estado francés fue mucho más prudente. Esta misma semana, su presidente, Emmanuel Macron, pidió moderación y advirtió contra el riesgo de «guerra» si continúan los discursos belicosos de EEUU, Israel o Arabia Saudí.

El viernes, su embajador en la ONU, François Delattre, hizo hincapié en que se debe mantener la «vigilancia» sobre de la libertad de expresión en Irán, pero no es necesario «instrumentalizar» la situación iraní «desde el exterior», agregó. Un enfoque moderado que fue compartido por Suecia y Perú, otro nuevo miembro no permanente del Consejo.