Trump celebra su primer año pendiente de un voto del Senado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró ayer su primer año en la Casa Blanca pendiente del voto del Senado, que antes de la medianoche debía decidir sobre la propuesta presupuestaria del Gobierno y evitar el cierre parcial del Ejecutivo federal al quedarse sin fondos para continuar con el funcionamiento de sus agencias.

La lucha para evitar una inminente parálisis del Gobierno de EEUU se trasladó ayer al Senado, donde la oposición demócrata, indignada por el bloqueo de las negociaciones sobre inmigración, prometió colapsar un proyecto de ley de financiamiento provisional, un presupuesto de urgencia, que debía ser aprobado antes de la medianoche para evitar el inminente cierre parcial de las operaciones del Ejecutivo federal, en la víspera del primer aniversario de Donald Trump en la Presidencia.
En esa cuenta atrás, el mandatario, que canceló el fin de semana en su casa de vacaciones de Florida, convocó a última hora a la Casa Blanca al líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, en un intento de negociar un acuerdo, aunque los demócratas se mantenían firmes en su demanda de una solución legislativa que proteja de la deportación a 700.000 inmigrantes jóvenes, los conocidos como «dreamers», después de que los republicanos pusieran fin a la financiación del programa DACA. Al término de la reunión, Schumer dijo que persistía el desacuerdo.
La Cámara de Representantes aprobó el jueves por la noche una extensión de cuatro semanas del presupuesto, hasta el 16 de febrero, por 230 votos contra 197. Los demócratas, ansiosos por aprovechar los acuerdos presupuestarios para resolver el tema migratorio, advirtieron que bloquearían ese proyecto de ley de financiación gubernamental, lo que provocaría la parálisis parcial del Gobierno.
Schumer señaló el jueves que si no se llegaba a un acuerdo para anoche debería haber una medida de financiamiento a más corto plazo que diera al presidente unos días para sentarse a la mesa.
Mitch McConnell, líder republicano de la mayoría en el Senado, dijo que el proyecto de ley prevé cuatro semanas de financiación, suficientes para permitir que las conversaciones continúen «sin echar al Gobierno al caos sin ninguna razón».
Trump terció en la polémica con un tuit: «La ley de presupuesto del Gobierno fue aprobada la noche pasada en la Cámara de Representantes. Se necesita el apoyo demócrata para que la medida sea aprobada en el Senado, pero ellos quieren inmigración ilegal y fronteras débiles ¿Habrá cierre del Gobierno? ¡Necesitamos más victorias republicanas en 2018!».
«¿Va a haber un ‘shutdown’?», se preguntó, en referencia al cierre de gran numero de agencias federales en caso de que el proyecto de presupuesto no reciba la luz verde del Senado.
Se trataría del primer cierre del Gobierno desde 2013, cuando el Tea Party, el ala ultraderechista del Partido Republicano, aplicó una táctica parecida a la que está empleando ahora Schumer para tratar de torpedear la reforma sanitaria impulsada por Barack Obama. Entonces, 800.000 funcionarios se encontraron en paro técnico durante más de dos semanas.
Los republicanos controlan el Senado por un estrecho margen de 51 frente a 49 y los demócratas cuentan con los votos suficientes para impedir el avance de la propuesta, ya que es necesario el apoyo de 60 senadores.
En caso de fracaso de las negociaciones, 800.000 empleados de agencias y oficinas federales consideradas no esenciales recibirán la orden de quedarse en casa, sin empleo y sueldo, hasta que se apruebe un presupuesto.
Oficinas centrales como la Casa Blanca, el Congreso, el Departamento de Estado y el Pentágono permanecerán operativas, aunque con sus plantillas reducidas. Los militares deberán presentarse a trabajar, pero posiblemente las tropas –incluyendo las que están en zonas de combate– no cobrará los días que dure el parón administrativo.
En diciembre, el Congreso se encontró en esta misma situación y en el último minuto ambos partidos hilvanaron un frágil pacto para extender el pre- supuesto hasta hoy.
Presentan una enmienda que endurece el pacto nuclear con Irán
Congresistas estadounidenses presentaron el jueves un proyecto de ley que prevé endurecer partes del acuerdo nuclear firmado en 2015 con Irán y volver a sancionar a Teherán si no lo respeta.
La propuesta, introducida por el republicano Peter Roskam, «deja claro lo que debe contener un acuerdo eficaz para impedir que Irán se dote de armas nucleares», dijo su colega Liz Cheney. «Un acuerdo debería, como mínimo, autorizar inspecciones en cualquier sitio, en cualquier momento, incluso a instalaciones militares», explicó. El texto «garantizará que las sanciones a Irán sólo serán rebajadas si Irán cumple estas exigencias cruciales», agregó.
El Senado analiza actualmente otro proyecto de ley paralelo que también quiere endurecer el acuerdo nuclear.
Donald Trump volvió a suspender temporalmente el viernes pasado la aplicación de sanciones económicas a Irán en cumplimiento del acuerdo, pero pidió a los congresistas estadounidenses y a sus aliados europeos solventar las «desastrosas fallas» del pacto. Las otras potencias que lo suscribieron lo defienden con firmeza y advierten a EEUU que volver a imponer sanciones conllevará su fin.
Irán aceptó reducir su capacidad nuclear en diez años, pero no renuncia a su programa de armamento, en especial el balístico, en aras a su seguridad. Insiste en que el acuerdo no es renegociable.GARA

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