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Otra derrota republicana «cierra» la Administración en Estados Unidos

Otra derrota en el Senado estadounidense amargó al presidente, Donald Trump, el aniversario de su llegada a la Casa Blanca, y provocó el «cierre» de los «servicios no esenciales» de la Administración ante la falta de acuerdo para prorrogar los presupuestos. Demócratas y republicanos negocian ahora con la vista puesta en las elecciones.

El presidente de EEUU, Donald Trump, acusó a la oposición demócrata de provocar a última hora del viernes el cierre parcial del Gobierno, otra derrota en el Legislativo justo el día en que se cumple un año de su llegada al poder.

«Los demócratas están mucho más preocupados por los inmigrantes ilegales que por nuestras grandes Fuerzas Armadas o la Seguridad en nuestras peligrosa frontera sur. Ellos podrían fácilmente haber alcanzado un acuerdo, pero decidieron jugar a la política del cierre», afirmó Trump en su cuenta de Twitter.

«Este es el Primer Aniversario de mi Presidencia y los demócratas querían darme un bonito regalo», ironizó el presidente, que canceló el vuelo previsto para asistir a una gran fiesta en su mansión Mar-a-Lago de Palm Beach.

El presidente recordó que su partido solo tiene una mayoría de 51 votos frente a 49 de los demócratas en el Senado, que no aprobó el viernes por la noche los nuevos fondos para financiar la Administración, para lo que eran necesarios 60 votos.

«¡Por eso, necesitamos ganar más republicanos en la elección de 2018! Podemos entonces ser incluso más duros con el Crimen (y la Frontera), e incluso mejores con nuestras Fuerzas Armadas & Veteranos», afirmó.

Los primeros efectos del «cierre» de la Administración serán visibles este fin de semana, pero sobre todo mañana, cuando numerosas agencias federales, como los, servicios fiscales, vean reducida su actividad y personal. Los servicios militares y de seguridad, en general, quedarán al margen pero los 1,4 millones de militares seguirán sus operaciones sin cobrar y el Pentágono anunció la suspensión de algunas operaciones de inteligencia.

Las negociaciones a contrarreloj continúan y republicanos y demócratas tratan de no aparecer como los responsables del parálisis en el que han sumido al Ejecutivo, con la mirada puesta en las elecciones de medio mandato de noviembre, en las que los republicanos arriesgan su mayoría.

Se trata del primer «cierre» desde octubre de 2013, con la Administración de Barack Obama, que duró entonces 16 días. Pero en esta ocasión, los republicanos contaban con la Presidencia y la mayoría en las dos cámaras. La propuesta que tumbó el Senado dotaba de financiación al Gobierno solo hasta el 16 de febrero, prolongando así el plazo de negociación para unos presupuestos definitivos, con los que los republicanos quieren costear los gastos militares militares prometidos por Trump.

Los demócratas exigen la regularización de 690.000 menores llegados sin papeles a EEUU, los denominados «dreamers», que, tras la derogación por parte del Gobierno del programa DACA, que les ofrecía una residencia temporal, están abocados a la expulsión.

Trump insistió en que no negociará «sobre una reforma migratoria hasta que los demócratas dejen de hacer juegos y reabran el Gobierno», según la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

Miles de mujeres se movilizan contra Trump

Miles de manifestantes salieron a las calles de las principales ciudades de EEUU para participar en la segunda Marcha de las Mujeres, coincidiendo con el primer aniversario de la toma de posesión de Donald Trump. La iniciativa pretende canalizar el activismo femenino hacia triunfos políticos en las legislativas de este año. En Washington, Nueva York, Los Angeles, Chicago y otras 250 ciudades las mujeres se manifestaron con el mismo espíritu que hace un año advertía a Trump en su toma de posesión por sus declaraciones machistas. «Haremos que nuestro mensaje sea oído en las urnas este otoño. Por eso estamos pidiendo a la gente que se registre para votar», declaró , Emily Patton, convocante de la marcha de Washington. «Queremos continuar la lucha para resistir a este presidente y a la política a la que nos oponemos», señalaba Sara Piper, geóloga de Virginia. En las pancartas de Chicago se leía «Mujeres fuertes criando a mujeres fuertes» o «No puedes curar la estupidez, pero puedes votar para que se vaya».GARA