Mikel INSAUSTI
HARPETARRA

El fútbol del Manchester prehistórico

La mejor noticia es que el estudio Aardman haya recuperado la independencia, volviendo a sus orígenes inconfundiblemente británicos, más ahora con el brexit. Y es que por libre les ha funcionado muy bien la reciente puesta de largo de “La oveja Shaun” (2015), de ahí que hayan retomado a su manera la vieja idea de una sátira prehistórica, diferente a como la plasmó el gigante DreamWorks Animation en “Los Croods” (2013). Dug el cavernícola es un claro antepasado de los personajes favoritos de la casa, llevados al largometraje en “Wallace & Gromit: La maldición de las verduras” (2005). Vuelve a ser la característica figura de arcilla o plastilina animada mediante la técnica stop-motion, con lo que el argumento de “Early Man” se convierte en una metáfora de la naturaleza artesanal y primitiva de la compañía de Bristol frente a la animación en 3D y los efectos digitales de última generación.

Cierto es que Nick Park y los suyos utilizan una tecnología mixta, que les permite ganar en profundidad visual para los movimientos foto a foto de sus figuritas, pero eso no quita para que conserven su autenticidad. Por eso el guion en el que ha intervenido el jefe Peter Lord enfrenta los trogloditas de la Edad de Piedra con una civilización más avanzada de la Edad de Bronce. Para poder salir airoso de tan desigual combate, Dug desafiará a las huestes del todopoderoso Lord Nooth a un partido de fútbol, pues ya se sabe que los británicos se jactan de ser los inventores de dicho deporte.

El sentido de la sátira social made in Aardman hace que el Manchester futbolero aparezca en escena, conectado con la coyuntura reivindicativa de los trabajadores mineros, tal como se dio en los años 80. Llegados a ese punto, esta podría ser la versión animada de “Evasión o victoria” (1981), en cuanto que un partido sirve de válvula de escape y excusa para el gag cómico.