Arnaitz GORRITI
Entrevista
MADELEN URIETA
ENTRENADORA DE LACTURALE ART ARASKI

«A este equipo a veces le hace falta un poquito más de mala hostia»

El parón por las ventanas FIBA de la Liga Femenina ha sido el mejor bálsamo para Araski, que en su último partido, en Girona, caía por 37 puntos «de la peor forma posible», según su entrenadora. Este segundo año en la élite está siendo más áspero y menos brillante que el debut, pero Urieta confía en que la recta final, con cinco partido en casa, sirva para que las gasteiztarras remonten el vuelo.

Me da un poco de pena ver que el equipo no termina de jugar tal y como está entrenando», afirma Madelen Urieta. La preparadora de Lacturale Art Araski ve que su equipo languidece en los últimos partidos y no quiere que se conforme con la permanencia. No mientras tenga los puestos de play offs a dos victorias de distancia.

¿Se han repuesto ya de la paliza frente a Girona?

Bueno, nos vendrá bien tener unos pocos días libres, porque fue durillo. Ante un rival como Girona prevés que te va a ganar, pero caer 87-50, en un partido en el que ya dejamos de competir a partir del 24-10 del primer cuarto, nos dejó un sabor bastante amargo. Dentro de lo malo, esta derrota nos puede venir bien para saber qué hacemos mal y debemos corregir.

Los dos ante Girona, Mann Filter... no es esta derrota precisamente la primera paliza que encajan este temporada. ¿Por qué?

Primero, porque son grandes rivales. Segundo, hablando mal y pronto, creo que a veces nos hace falta un poquito más de mala hostia. Ya el año pasado, jugándonos el play off, un equipo descendido como Gran Canaria nos ganó de 40 puntos, y pasó porque bajamos los brazos. Y este año igual, cuando el rival está haciendo sangre, hay que sacar la mala leche para que deje de hacernos tanto daño.

Considero que es la peor manera de perder. Puedes caer de paliza en Girona, pero no es lo mismo perder de 40 quedándote con la sensación de haberte vaciado, o hacerlo sin competir. Por ejemplo, perdimos 23 balones, por su defensa y por culpa nuestra, con pases blanditos que cada vez era una contra que terminaba en bandeja.

Van décimas, y parece que el equipo no tiene la chispa del año pasado. ¿Qué le falta?

Es que el año pasado traíamos la inercia del año de ascenso de la LF2, con una dinámica muy positiva, y esa inercia hizo que compitiéramos y alcanzáramos la Copa y los play offs.

Este año hicimos una muy buena pretemporada, llevándonos la Euskal Kopa y jugando bien. Empezamos la temporada a buen nivel, pero luego se nos han juntado bajas por lesión o por enfermedad, y además en un momento de juego bajo por parte de todo el equipo. Al final, esto es la Liga Femenina y ganar cuesta, pero es un poco frustrante ver que el equipo no termina de jugar tal y como entrena. El equipo debe ser consciente de que tiene que seguir y que juntas debemos superar este bache de juego.

¿Les afectó mucho no clasificarse para la Copa?

El año pasado la Copa fue la novedad, pero al meternos y llegar a semifinales, parece que este año no lograrlo ha sido un fracaso, y hay que subrayar que no lo es. Pero es cierto que la derrota ante Cadí La Seu –jornada 12, por 65-77– nos lo complicó todo. Aquel día no nos salió nada ante un rival que hace un juego muy bueno, y esa presión añadida autoimpuesta nos pasó factura.

Llevan un balance de 8-10; el año pasado por estas fechas, 9-9.

Es que estamos a dos victorias del play off y seis triunfos por encima del descenso. A ocho partidos para terminar la Liga Regular, la salvación ya casi está hecha y tenemos que luchar para acercanos a la sexta plaza lo máximo posible.

De ocho partidos que les faltan, juegan cinco en casa, pero ante rivales como Ferrol, Avenida, IDK Gipuzkoa, Al-Qázeres y Sant Adriá. Todas van por delante.

Hay que hacer de Mendizorrotza un fortín y conseguir ganar a esos equipos que van por delante. No podemos hacer cábalas sobre cuántas victorias nos harían falta para llegar a los puestos de play off, porque todo va a estar muy igualado, pero ganar fuera –ante Gernika, Campus Promete y Cadí La Seu– está difícil, así que nuestra posibilidad viene de convertir Mendizorrotza en un fortín. Quizá la excepción sea Avenida –jornada 20, el 21 de este mes–, porque está tres peldaños por encima, pero ante los demás, tenemos que intentar ganarlos.

¿La lesión de Roundtree, que ahora está en Lugo, les afectó?

Perder a Margaret nos ha roto el puzle. Ella nos aportaba anotación y presencia física; nos daba rebote y defensa; era una jugadora para continuar con la dinámica del año pasado, pero se lesionó y ahora ya no está.

Por ello, no podemos seguir lamentándonos. Tenemos jugadoras, trabajamos para cambiar esta dinámica de apariencia más gris, por encima incluso del ganar o perder. No nos queda otra que seguir trabajando, creer en lo que estamos haciendo y competir. Más que nunca, el equipo tiene que ser capaz de jugar igual de bien de lo que entrena. No podemos bajar los brazos, porque la temporada ni mucho menos está terminada.