Ingo NIEBEL
COLONIA
GRAN COALICIÓN ENTRE LA CDU, LA CSU Y EL SPD

Merkel y Schulz llegan a un acuerdo táctico para gobernar Alemania

La canciller alemana en funciones, Angela Merkel, llegó ayer un acuerdo con el líder socialdemócrata, Martín Schulz, para formar otra Gran Coalición. Para ello, la jefa de gobierno ha pagado un alto precio político y deja el futuro del bipartito en manos de las bases del SPD, cuya decisión se conocerá el próximo 4 de marzo.

El día D y la hora H para la tercera Gran Coalición de Angela Merkel serán el 4 de marzo y las 9.00. Ese domingo, el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) informará si sus bases habrán aceptado o no el acuerdo alcanzado ayer con la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel y la Unión Social Cristiana (CSU) de Horst Seehofer. A partir del 20 febrero, los 460.000 afiliados del SPD podrán emitir su veredicto. De su decisión dependerá tanto el futuro de su jefe, Martin Schulz como el de Merkel.

Ayer la jefa de gobierno en funciones hizo de nuevo gala de dos de sus facetas, siendo la «canciller teflón», a la que no se pega la más mínima crítica, y una política que prefiere la táctica antes que la estrategia.

El pacto con Schulz sirve para iniciar otro gobierno pero no para asentar las bases de la futura Alemania. Se trata de un acuerdo basado en los denominadores mínimos, que satisface ante todo al SPD y a la CSU, la socia regional de la CDU.

Con ello, los tres partidos han comprado tiempo para poder arreglar sus asuntos internos pero cada uno de los tres líderes lleva una fecha de caducidad distinta.

La más corta y a la vez la más precisa es la de Schulz: el 4 de marzo dejará la presidencia del SPD en manos de la jefa del grupo parlamentario, Andreas Nahles, para asumir la cartera de Exteriores en el futuro gobierno, si las bases socialdemócratas le dan el visto bueno o, en caso contrario, tendrá que dimitir.

Hacienda para el SPD

Para evitar este extremo, pero no solo por ello, Merkel le ha cedido un total de seis ministerios, entre ellos la prestigiosa cartera de Hacienda, un feudo de la CDU. Además la canciller ha hecho bastantes concesiones en materia social con el simple propósito de que Schulz tenga algo para convencer a sus bases.

Con el «Ja» (Sí) del SPD quiere evitar un gobierno en minoría y, lo que sería incluso peor, unas elecciones anticipadas.

Schulz cede protagonismo a Nahles, que desde el congreso extraordinario de hace dos semanas interpreta el papel de la «conciencia social» del SPD, sirviendo a la vez de contrapeso al designado ministro de Hacienda, Olaf Scholz, de tendencia neoliberal. Otro que sale beneficiado de las negociaciones maratonianas es el ministropresidente de Baviera y jefe de la CSU, Horst Seehofer. En el primer trimestre debe dejar la presidencia en manos de su ambicioso sucesor Markus Söder.

Si el SPD aprueba la Gran Coalición, Seehofer se convertiría en «superministro» de Interior, Construcción y Patria. Sería la primera vez que el tema patrio, políticamente un tanto complicado por el pasado nazi, se vea reflejado de forma especial en un ministerio. También esta decisión, junto con los otros dos ministerios para la CSU, es táctica, porque en otoño el partido bávaro quiere defender su sacrosanta mayoría absoluta en las elecciones regionales. Su mayor enemiga es actualmente la xenófoba Alternativa para Alemania (AfD) que se ha consolidado a la derecha de la CDU/CSU.

Si el SPD pasa al Gobierno, la AfD será la líder de la oposición, al ser la tercera fuerza política en el Parlamento alemán. El jefe del grupo parlamentario, Alexander Gauland, considera que con el acuerdo la CDU se ha convertido en una «funda vacía». En su día, el SPD argumentó su paso a la oposición porque quería evitar que la AfD aprovechara propagandísticamente esa posición.

Merkel ha podido hacer todas esta concesiones porque con esta legislatura acabará su carrera al frente del Gobierno. Su misión consiste ante todo en ordenar su sucesión porque solo se pudo mantener en el poder al no tener rivales internos.

Por eso va a ser más importante que los seis ministerios controlados por la CDU será quiénes serían los nuevos ministros y secretarios de Estado. Por ahora las críticas desde las propias filas se centran en las concesiones hechas al SPD y en el cese del ministerio de Hacienda. «Nos queda la cancillería» ironizó el diputado de la CDU, Olav Gutting. Aún así, el centro del poder en materia europea tiene más influencia que el ministerio de Exteriores.

A pesar de todo lo que ha logrado el SPD en las negociaciones, no ha recuperado su credibilidad: Schulz dijo dos veces no a otra Gran Coalición y además prometió que jamás formaría parte de un gabinete con Merkel de canciller.

 

El ministro de Hacienda y vicecanciller, Olaf Scholz, un neoliberal del SPD

Por razones tácticas la canciller en funciones, Angela Merkel, regala a los socialdemócratas el Ministerio de Hacienda, un feudo de su CDU, para comprar así el apoyo de las bases del SPD. Como ministro se ha designado al alcalde gobernador de Hamburgo, Olaf Scholz, que regresa a un puesto que ya ocupó durante dos años en la primera Gran Coalición (2005-2009). De nuevo ha logrado el cargo gracias a su pertenencia al ala derecha del SPD. Siendo secretario general del partido ya era un fiel defensor de la política neoliberal de su canciller Gerard Schröder, y apoyó incondicionalmente la denominada «Agenda 2010» con sus drásticos recortes sociales. El cambio es también político ya que daría por terminada la política de austeridad encarnada por Wolfgang Schäuble.

La misión de Scholz sería convertir el Mecanismo Europeo de Estabilidad en un Fondo Monetario Europeo. Habría más dinero para Bruselas y más solidaridad con los países del sur. Recientemente, Scholz negoció con éxito la compensación presupuestaria entre los 16 estados federales. No obstante, el proyectado giro político levanta ampollas en ámbitos conservadores, sobre todo porque el rescate del euro originó un cisma en el electorado de la CDU que culminó en el nacimiento de la eurocrítica Alternativa para Alemania (AfD).

«Quien crea que una unión de transferencias cierre la brecha entre norte y sur que mire a Italia del Norte o a Catalunya», avisa el “Frankfurter Allgemeine Zeitung”.

Para blindar políticamente más la posición de Scholz, será también vicecanciller y sustituirá a Merkel cuando no se halle en Alemania.GARA