N.M.
OSASUNA

Conscientes de que hay que mejorar los malos números en casa

De los últimos ocho encuentros disputados en Iruñea, Osasuna solo ha ganado en dos de ellos. Consciente de que es necesario mejorar esos números para disponer de más opciones de ascender, el vestuario rojillo apuesta por una victoria frente al Reus «para dar una alegría a la gente en El Sadar, que ya le toca», explicó Sergio Herrera.

El portero, que calificó el encuentro frente a los catalanes de «clave», comentó que «toca remediar» esa mala trayectoria casera, donde ha habido partidos «que hemos merecido más». Ese giro es más que necesario, pues en las próximas jornadas se van a dar «finales», con las visitas de Cádiz u Oviedo al feudo rojillo.

«En casa, por las ganas de vencer y por la defensa de tres, quizás dejes más espacios y eso hay que tenerlo más controlado. Esto es Segunda y cada vez está siendo más complicado jugar de local, pero es lógico que lleves la iniciativa en tu casa y hay ocasiones en que eso lo hace más complicado», analizó el cancerbero mirandés sobre las dificultades que está teniendo el equipo para sacar adelante sus envites como local.

En principio, para dicho compromiso contra el Reus solo se cuenta con la baja de Xisco, quien ayer correteó por los campos de Tajonar, pero que no llega para la cita. Jaime Dios y Diego Rubio, futbolistas del filial que están sancionados y no podrán jugar con el Promesas, participaron en la sesión con el primer equipo.