18/05/2018

Mikel INSAUSTI
Crítico cinematográfico
Eres un Mercero

Dicen que hay momentos excepcionales que a uno le reconcilian con su profesión, y como de ser así realmente no abundan, nunca se me olvidarán las amables palabras que me brindó la familia Mercero como agradecimiento a mi comentario homenajeador a la condición de indiscutible maestro de cineastas de nuestro querido Antxon. Debí de ser de los pocos que elogió con sinceridad su última película “¿Y tú quién eres?” (2007), en la que de forma involuntariamente premonitoria retrataba los devastadores efectos del Alzheimer en las personas mayores.

Si por algo se caracteriza ese trabajo postrero, al igual que el resto de su obra, es por el cariño con el que el cineasta lasartearra siempre trató al público, ya fuera desde la pantalla grande o desde la pequeña. Y me resisto a comprender las razones por las que puedan existir espectadores hoy en día que no sepan devolvérselo como se merece.

También se me escapa el empeño en tratar a quien siempre fue un avanzado a su tiempo de supuesto trasnochado, sin pensar en todo lo que le deben quienes practican cine fantástico y de terror a creaciones tan influyentes e imitadas en todo el mundo como “La cabina” (1972), “Los pajaritos” (1974), “Manchas de sangre sobre un coche nuevo” (1975), “La Gioconda está triste” (1977), “La noche del licenciado” (1979) o “La habitación blanca” (2000).