18/05/2018

La tragedia violenta de un hombre desesperado
M.I.

A Constantin Popescu ya se le conocía en Donostia por su segundo largometraje “Principles of Life” (2010), cuya buena impresión causada la mejora “Pororoca”, tal como indica el que recibiera la Concha de Plata al Mejor Actor para Bogdan Dumitrache, impresionante en su desolador cometido de hombre desesperado hasta el límite de la locura. Un enloquecimiento violento que nace del puro vacío existencial, pegado a la vida del protagonista desde que en un descuido pierde a su hijita de cinco años en el parque. A partir de ese hecho concreto todo deja de tener sentido, el matrimonio, el trabajo, la familia, el dulce hogar, el futuro, todo.

Constantin Popescu es otro de los nombres a sumar a la avanzadilla de la Nueva Ola rumana, y por algo participó al lado de Cristian Mungiu en el proyecto colectivo “Historias de la edad de oro” (2009). Su narrativa no puede ser más intensa, al pasar de lo contemplativo a lo explosivo con pasmosa naturalidad, según un desarrollo de dos horas y media que se abre con un magistral plano secuencia de veinte minutos y se cierra con otro de diez. En medio queda eso que en el cine rumano actual sustituye a la intriga policial y que suele ser una representación de la lentitud exasperante de la burocracia, absurda por demás.