GARA
SAN PETERSBURGO

Un partido que llega sin un pronóstico claro

Suecia y Suiza vivirán un partido de octavos en el que muy pocos contaban con su presencia. Suecia, que accedió al Mundial dejando por el camino a Italia, superó un grupo con la vigente campeona, Alemania, que solo pudo doblegarle en el minuto 95 (2-1). Antes derrotó a Corea del Sur (1-0) y después arrasó a México (0-3) para meterse entre los elegidos.

El conjunto de Janne Andersson es un equipo coral, un colectivo con mayúsculas, que supo sobreponerse tras la Eurocopa de 2016 a la renuncia de Zlatan Ibrahimovic –que amagó con volver tras la clasificación al Mundial, pero al que el seleccionador le dijo que «ni pensar»–, en el que los primeros que trabajan son los delanteros Berg y Toivonen.

El caso de Suiza es quizás menos sorprendente por la amalgama de futbolistas de calidad que atesora, que han dejado muestras de su carácter empatándole 1-1 a Brasil tras ir perdiendo y remontando (1-2) un gol en un duelo vital a Serbia, tras lo que le bastó con sumar un empate (2-2) ante Costa Rica.

Los problemas del seleccionador, el croata de origen bosnio Vladimir Petkovic, están en la defensa. Por amonestaciones no podrá contar con el capitán, el lateral derecho Lichtsteiner (Juventus) ni con el central Schaer (Deportivo), cuyos probables sustitutos serán Lang (Basilea) y Djourou (Antalyaspor).