13/09/2018

El Parlamento Europeo insta a sancionar a la Hungría de Orban

El voto del Parlamento Europeo activó el procedimiento para sancionar a Hungría al considerar que no respeta el Estado de Derecho y sus decisiones violan los valores de la Unión Europea. El proceso, que ahora debe ser refrendado por el Consejo Europeo, fue rechazado por Budapest, que lo consideró una «pequeña venganza».

GARA|ESTRASBURGO
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El Parlamento Europeo denunció ayer «la amenaza sistémica para los valores de la Unión Europea» en Hungría y pidió al bloque que active el artículo 7, el mecanismo más radical para sancionar a países que no respetan las normas, que incluye la pérdida del derecho de voto en el Consejo de la UE.

Aunque este procedimiento aún debe tener el difícil visto bueno del Consejo Europeo, formado por los estados miembros (es necesario el visto bueno de 22 de los 27 socios y sería precisa la unanimidad para retirar el voto a Hungría), es la primera vez que el Parlamento Europeo ejerce su derecho de iniciativa para pedir al Consejo que se pronuncie sobre la situación del Estado de derecho en un país miembro

«La decisión de hoy no es nada menos que una pequeña venganza de los políticos proinmigración contra Hungría», reaccionó el ministro húngaro de Exteriores, Peter Szijjarto. «Nosotros, los húngaros, hemos demostrado que la migración no es un proceso necesario, y que es posible detenerla», agregó.

La activación del artículo 7 abre un largo procedimiento cuyo final es incierto y es rarísima en la historia de la UE. Sin embargo es la segunda vez en un año que es activada. A fines de diciembre, la Comisión inició un procedimiento contra Polonia por sus reformas judiciales.

En el caso de Hungría, la resolución, finalmente fue adoptada por 448 votos a favor, 197 en contra, y 48 abstenciones.

El debate previo fue un agrio cara a cara entre el primer ministro, Viktor Orban, que defendió el «honor» de su país, y varios parlamentarios. Combativo y vehemente, Orban denunció una «venganza». «No aceptaré que las fuerzas proinmigración nos amenacen con un chantaje y calumnien a Hungría con falsas acusaciones», afirmó.

La lista de preocupaciones recogidas en el informe sobre Hungría están relacionadas con la violación de libertades y valores preconizados por la UE en la prensa, universidades o contra minorías, pero también en materia de corrupción y de independencia de la justicia.

Diputados del PP en contra

Apoyada por socialdemócratas, liberales, Verdes e izquierda, pero rechazada por los grupos euroescépticos y de ultraderecha, la resolución dependía sobre todo del voto del PPE, el Partido Popular Europeo, el mayor en el Parlamento y en el que se integra el Fidesz de Orban .

Orban representa la creciente línea autoritaria y antiinmigración de derecha europea. La votación dividió al grupo derechista y su líder, el alemán Manfred Weber (CSU), había anunciado que votaría en favor de la resolución aunque dejó libertad de voto a sus miembros.

Entre los grupos divididos se encontró el del PP español, que había decidió abstenerse porque no querían «aceptar que la Eurocámara pueda convertirse en un tribunal para países»

Pero tres de ellos (Pilar Ayuso, Carlos Iturgaiz y Gabriel Mato), fueron más allá y votaron en contra de la aplicación del artículo 7, mientras otro (González Pons) no participó en la votación. La división en la derecha europea podría acabar con la expulsión de Fidesz del PPE, una opción no exenta de riesgos ante el peligro de que inicie una trayectoria al margen del resto del grupo que arrastre a otros.

 

Juncker aboga por más Europa frente a «egoísmos insanos»

El presidente de la Comisión de Bruselas, Jean-Claude Juncker, abogó por que la UE, un gigante económico, refuerce su aura en el plano internacional a la vez que se blinda frente a injerencias extranjeras y la inmigración irregular. En su último discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo, que renovará sus diputados en las elecciones del próximo mayo, Juncker confirmó su anunciada propuesta para reforzar las fronteras exteriores de la Unión con 10.000 guardias adicionales para 2020 y acelerar los retornos de los inmigrantes a los que se niegue el derecho a seguir en la UE.

Insistió en que la idea no es «crear una fortaleza europea», sino proteger mejor las fronteras externas e impulsar vías regulares de acceso para los inmigrantes «cualificados», lo que no le impidió arremeter contra el unilateralismo «egoísta» de Trump y apostar, frente al «nacionalismo miope e insano» de los movimientos ultras, por un «patriotismo» que englobe las dimensiones nacional y europea. Finalmente, abogó por reforzar el euro frente al dólar y tildó de aberrante que la UE pague el 80% de su factura energética en dólares cuando solo importa el 2% de EEUU o que los países europeos compren en dólares aviones europeos. En el plano concreto, Juncker abogó por que, en el área de derechos humanos y misiones civiles, las decisiones de la UE no se tomen por unanimidad y urgió a aprobar para 2019 el fin del cambio horario bianual. GARA