11/10/2018

RYAN GOSLING
ACTOR

Nacido en Ontario (Canadá), en 1980, es una de las mayores estrellas del Hollywood actual. De ejercer de icono en films independientes como «Half Nelson» (su primera nominación al Oscar), «Los idus de Marzo» o «Drive» ha pasado a protagonista de superproducciones como «La La Land», «Blade Runner 2049» o «First Man», que llega hoy a las salas y que, según muchos, vuelve a situarle en la senda del Óscar.

«Lo relevante de ‘First Man’ es cómo retrata al hombre detrás del mito»
Jaime IGLESIAS|MADRID
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En “First Man”, Gosling encarna a Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la luna, y lo hace a las órdenes de Damien Chazelle, en el segundo encuentro entre ambos tras la exitosa “La La Land”. Lejos de conferir al relato un enfoque hagiográfico, actor y director buscan retratar al astronauta en su intimidad.

 

En la película, Armstrong se nos muestra como un personaje ambiguo. Su introversión y su carácter taciturno lo alejan del perfil clásico de «gran héroe americano». ¿Cómo afrontó el reto de interpretarlo?

Con mucha ayuda. Tuve la suerte de conocer a Janet, su esposa, poco antes de que ella falleciera y, desde el primer momento, se mostró muy abierta a darme información sobre todos los matices que atesoraba una personalidad tan compleja como la de Neil Armstrong. También sus hijos estuvieron involucrados en el proyecto, de hecho aún lo están. Todo fueron facilidades, incluida la posibilidad de visitar la granja donde pasó su infancia.

 

¿Usted fue de esos niños que soñaban con ser astronauta?

La verdad es que no recuerdo haber sido un crío que tuviera una ambición clara respecto de su futuro. Por otra parte, ese deseo de ser astronauta fue más manifiesto en los niños que crecieron en los años 70 que entre los de mi generación. Yo tenía seis años cuando se produjo la tragedia del Challenger y aquello dejó como una sensación de luto. Aunque, por otra parte, cuando se produce algo así es inevitable honrar el esfuerzo de las personas volcadas en la consecución de un sueño como ese.

En un momento de la película se hacen eco de esa pregunta que durante años flotó entre la opinión pública: ¿Mereció la pena llegar a la Luna?

Esta película es interesante en la medida en que explora el coste humano de un sueño y muestra cómo este sueño pese a todas las dificultades técnicas, pese al escepticismo que despertaba en la opinión pública y pese al rechazo que suscitó en buena parte de la sociedad, que desaprobaba que se invirtieran recursos públicos en algo así, finalmente se alcanzó.

¿Cómo explica entonces que, a partir de ese momento, la exploración lunar dejase de ser una prioridad?

Bueno, viajar a la Luna es algo muy costoso. Fue un reto que se plantearon en la NASA azuzados por la competencia de los soviéticos en la carrera espacial. Supongo que una vez llegaron a la Luna los objetivos fueron otros y las diferentes misiones que se emprendieron a partir de entonces estuvieron al servicio de esos otros objetivos.

 

Otro aspecto interesante de «First Man» es que pese a centrarse en la figura de Neil Armstrong, no se priva de ofrecer un retrato muy preciso de un tiempo y de un país. ¿Cree que esto confiere una dimensión social a su película?

No sé, no siento que me corresponda a mí hacer ese tipo de análisis. Tengo ganas de que la película se estrene para ver un poco cuál es la reacción de la gente. En general creo que resulta bastante interesante profundizar en todo lo que hay detrás del mito, no solo en lo referente a un personaje como Neil Armstrong, sino en otras muchas historias, como existen, de gente anónima que consagra su vida a la realización de proyectos al servicio de la comunidad.

 

A pesar de que la película no se haya estrenado hasta hoy, sí que ha generado bastante controversia en algunos sectores por omitir una imagen icónica como la de Armstrong plantando la bandera estadounidense en la Luna. ¿Cómo ha vivido esa polémica?

La verdad es que no es algo que me preocupe. Toda esa polémica ha sido generada por personas que hablan de oídas, sin ver el film, por lo tanto no tengo nada que decir al respecto. Cuando lo vean, entonces estaré encantado de debatir con ellos.

 

Los pocos que han visto la película antes de su estreno no dudan en colocarle, tanto a usted como al director Damien Chazelle, entre los favoritos de cara a la próxima edición de los Óscar. ¿Cómo encaja este tipo de especulaciones?

Como un halago, pero cuando me embarco en un proyecto como el de “First Man”, para mí lo que resulta prioritario es ponerme al servicio del director para contar bien la historia que queremos trasladar a los espectadores. En este caso, además, al ser la historia de un personaje real, me interesaba mucho conocer la reacción de quienes le conocieron y la verdad es que los elogios que hemos recibido por parte de los hijos de Neil son el mejor de los premios.

 

Esta es su segunda colaboración con Damien Chazelle después de «La La Land«. ¿Habrá una tercera?

Por mí encantado. Trabajar con él siempre es una aventura. Si algo caracteriza a Damien es que él siempre tiene una visión clara de lo que quiere contar. Por ejemplo, en “First Man”, todo lo referido a las vivencias de los astronautas quería mostrarlo desde la cabina de mandos para trasladar al espectador esa sensación de encapsulamiento que tenían nuestros personajes y hacerle sentir la experiencia de ser lanzado al espacio en primera persona. Esto supuso un gran esfuerzo técnico porque no rodamos con cromas sino en espacios reales diseñados específicamente para el tipo de planos que Damien quería hacer y con una ambientación sonora extraída de grabaciones originales de la NASA para conseguir mayor realismo.

 

¿En un escenario de incertidumbre política, como el actual, el espectador medio está más predispuesto a historias épicas y de superación como la que plantea esta película?

No me siento capaz de responder qué tipo de cine demanda la sociedad estadounidense. Quiero pensar que esta película va a tener un cierto impacto, sobre todo ahora, que hemos celebrado el 50 aniversario de la llegada del hombre a la luna. Pero, por otro lado, tampoco estoy tan seguro de que “First Man” sea una película de época. Como he apuntado antes, a mí lo que me parece relevante de esta historia es cómo retrata al hombre detrás del mito. La carrera espacial fue un esfuerzo colectivo que implicó a miles de personas, de entre todas ellas escogimos a Neil Armstrong y a su mujer, Janet, y nos centramos en su historia personal, en la pena tan profunda que tuvieron que soportar tras morir su hija y en la fortaleza que demostraron para sobrellevar ese dolor en unas circunstancias especiales.

Al ser la historia de un personaje real, me interesaba la reacción de quienes le conocieron. Los elogios de los hijos de Armstrong son el mejor de los premios.

Damien Chazelle quería trasladar al espectador esa sensación de encapsulamiento que tenían nuestros personajes y hacerle sentir la experiencia de ser lanzado al espacio en primera persona.

 

Esta película explora el coste humano de un sueño y muestra cómo, pese a todas las dificultades técnicas, pese al escepticismo que despertaba en la opinión pública, ese sueño se alcanzó.