14/10/2018

Raimundo Fitero
E-sports

En “La resistencia”, ese programa de noctívagos que conduce David Broncano, apareció Fermin Muguruza, muy modoso, el ambiente de este espacio hace que todo se convierta en otra cosa. Supo marcar con una sonrisa los territorios de España y Euskal Herria. Presentaba esa película de dibujos animados, “Black is Beltza”. Una buena promoción. Con esa misma intención apareció en TVE. Desde hacía muchos años. Y los ultras la han montado de nuevo. Parece que Zipi, Zape y el pistolero de Amurrio y fundador de Vox, tiene a una pléyade de voluntarios o con contrato basura para hacer de las redes un infierno. La obsesión, casi militar, por volver al poder y el BOE se hace ahora con otras armas.

En el mismo programa apareció Carlos “Ocelote” Rodríguez, que es un campeón mundial de e-sport, lo que se dice en sus términos un “gamer”, alguien que se gana la vida con los videojuegos. Por lo que explicó vive en Alemania, donde tiene sus empresas y sus equipos, ahora es manager y como Broncano pregunta a todos los entrevistados cuánto dinero tienen en sus cuentas, dijo que “más que Resines y menos que Mendieta”. Dos anteriores visitantes que indicaron uno seis y otro, quince millones de euros. No está nada mal.

La industria del videojuego mueve muchos millones, da trabajo a muchísimo personal, entre ellos, guionistas y realizadores. Pero estos campeones, colaboran y hacen sus propios juegos y entonces se convierten en leyendas. Temporales, porque esto va a una velocidad descomunal. Tengo un canal dedicado a ello. Son veinticuatro horas con campeonatos con público en directo en grandes coliseos. En el de carreras de coches entrevistan a los pilotos y hay que estar muy atento para darse cuenta de que todo es virtual. Un mundo que empieza a ser muy real y tangible. Y rentable.