4ª entrega de los Casos del Departamento Q

Hay franquicias que sin armar mucho ruido consiguen ganarse el favor de un público fiel que espera cada nueva entrega con el natural interés, y entre ellas está “Los Casos del Departamento Q”, que ya por su cuarta entrega, tras la buena acogida dispensada a la trilogía inicial compuesta por las películas “Misericordia” (2013), “Profanación” (2014) y “Redención” (2016). Se trata de adaptaciones ajustadas al estilo de serie negra nórdica de Jussi Adler-Olsen, un novelista que sigue escribiendo nuevos capítulos sin descanso, pensando en su traslación a la gran pantalla.
La pareja interracial de investigadores compuesta por el inspector Carl Morck y su ayudante Assad ha funcionado tan bien en el cine gracias al carisma de Nikolaj Lie Kaas y Fares Fares, a los que se ha unido la archivera interpretada por Johanne Louise Schmidt para formar un trío policial de larga duración. Juntos siguen las pistas del extraño caso del hallazgo durante unas reformas de tres cadáveres momificados y ocultos tras un falso tabique, en una macabra escena en la que aparecen sentados a la mesa con una cuarta silla vacía. Descubrir la identidad del cuarto comensal llevará a una trama política del pasado conectada con la eugenesia.

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