10/01/2019

Juanjo Basterra
Periodista
RGI, ¿88% del SMI?

Urkullu y su gobierno, lo mismo que los pasados, se mueven en medio de la nebulosa de las transferencias pendientes desde hace 38 años, o del Concierto Económico, que no han beneficiado a la clase trabajadora, como pez en el agua para no acometer las demandas de este pueblo. Periko Solabarria decía a menudo que solo los peces muertos nadan a favor de la corriente. En esas estamos.

Urkullu no cerró los presupuestos de 2019 y tendrá que negociar cada iniciativa. En este caso, se encuentra la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), además de los salarios de los empleados y empleadas del sector público, etc. En principio, la ley de 2008 dice que «los ingresos mínimos garantizados se definirán como porcentajes del salario mínimo interprofesional (SMI) vigente en el momento de la solicitud». Y establece que para las unidades de convivencia unipersonales será del 88% del SMI, aumenta según el número de miembros. Llevan más de 7 años incumpliéndola, a través de disposiciones adicionales en los presupuestos. Esa realidad ha supuesto una merma de ingresos en torno al 26% de las personas dentro de la pobreza y la exclusión, por no hablar de quienes se quedan fuera del sistema, tantos y tantas como quienes las perciben.

La pregunta es clara ¿Urkullu cumplirá la ley que aprobó el Parlamento y aplicará el 88% del SMI en 2019? Es evidente que las intenciones van hacia nuevos recortes de la RGI en el nuevo proyecto. Y, desde luego, se alejan de los 792 euros en catorce pagas que deberían de abonar.

La movilización será esencial para hacer cambiar ese rumbo. Aurrera!