Mariano Camio se sienta hoy en el banquillo de los acusados
El exalcalde de Getaria Mariano Camio hará frente hoy a la acusación de 8 años de cárcel por el caso Balenciaga. El juicio comienza tras una espera de 11 años. Julián Argilagos, para quien se piden 4 años de prisión, se encuentra huido. Rolando Paciel se enfrenta a una multa.

Es la historia del saqueo económico del Museo dedicado Cristóbal Balenciaga de Getaria, proyectado en 4,8 millones de euros en 2000 y que acabó costando 30. Ha llegado el día en que Mariano Camio, exalcalde de Getaria (PVV), se siente en el banquillo de los acusados. La vista, que se alargará hasta el día 16, examinará la trama que urdió Camio –vicepresidente y presidente de la Comisión Ejecutiva– para favorecer a Julián Argilagos –comisario de la muestra permanente y custodio–, huido de la justicia.
Contratos modificados, viajes a París y a los Estados Unidos, prendas del modisto guipuzcoano desaparecidas, y pagos para gastos privados con dinero público se sucedieron en el desarrollo del proyecto promovido por la Fundación Balenciaga –que presidía el célebre modisto francés Hubert Givenchy– y la Sociedad Pública Berroeta Aldamar, constituida por las instituciones para gestionar la construcción del museo. La primera piedra fue colocada en marzo de 2001 con un horizonte de inauguración situado en mayo de 2003. Nadie sospechaba por aquel entonces la dimensión del fraude que ya comenzaba a gestarse.
Seis años más tarde, con las obras aún sin terminar tras numerosos contratiempos y retrasos, Aralar reclamó a las instituciones que «pusieran límite económico al saco sin fondo» en el que se habían convertido las obras. El resplandor del proyecto comenzaba a apagarse a la vez que el incipiente escándalo tomaba un cariz netamente político, alimentado por la filtración de un informe interno de la conservadora de la Fundación Balenciaga, Miren Arzalluz, que desvelaba la desaparición de varias creaciones del modisto, algunas de ellas presuntamente regaladas por Camio a esposas de ediles guipuzcoanos del PNV.
Paralelamente, en febrero de 2009, el levantamiento del secreto de sumario por parte del juzgado que investigaba el caso por la vía penal permitió conocer, a través de la querella de la Fiscalía, los vericuetos de una presunta estafa en cuya base se encontraba la «gravemente dañosa» gestión del proyecto realizada por Camio con el fin de «enriquecer» a Argilagos, con quien «mantenía una intensa relación sentimental».
Mientras la instrucción del caso continuaba, en junio de 2011, ya sin el concurso de Camio, Argilagos ni Rolando Paciel –el también arquitecto cubano a quien Argilagos encargó la dirección de ejecución del proyecto y para quien se pide una multa de 3.600 euros– tuvo lugar la inauguración del Museo Balenciaga en Getaria.
El inicio del juicio se ha ido retrasando hasta hoy debido a la imposibilidad de localizar a Argilagos y a los problemas de salud de Camio.

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