V.E:
LA INFLUENCIA

El temido regreso a la mansión de la bruja

En 2010, a Denis Rovira van Boekholt le bastaron quince minutos para situarse entre los talentos más prometedores en el últimamente muy prometedor panorama de cine de género español. Con “El grifo”, cortometraje que le sirvió para presentarse en sociedad, introdujo un fuerte elemento de terror en el relato, a través de (como insinuaba el propio título) un objeto muy cotidiano. Un hombre mayor se quedaba solo en casa, y a partir de un despiste tonto, su vida se ponía en serio riesgo. El hogar perdía su condición apriorística de refugio, convirtiéndose así en una trampa potencialmente mortal.

Algo similar sucede en su largometraje de debut. La acción nos presenta a una familia compuesta por una madre, un padre y una hija... que regresan a la casa de la infancia de la primera, una morada que responde a todas las características que definen a las mansiones encantadas. Ahí aguarda la agonizante pero sin lugar a dudas amenazante figura de la abuela, un ser muy fácilmente relacionable con cualquier noción de bruja que nos venga a la cabeza. Con esta insinuación en la cabeza, el cineasta debutante firma un ejercicio de terror cuya base clásica se enfoca rápidamente a arremeter contra los pilares de las familias más tradicionales.