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DONOSTIA

Euskal Okela cumple 25 años con 783 ganaderos registrados

Euskal Okela, distinguida con el símbolo Eusko Label que certifica su origen y calidad, celebró ayer sus 25 años en un acto en Donostia en el que se homenajeó a ganaderos y carniceros. En estos años, ha sorteado crisis como la de las vacas locas y ha obtenido reconocimientos.

El Kursaal de Donostia acogió ayer la celebración de los 25 años de Euskal Okela, un «cumpleaños» en el que se reconoció el trabajo de ganaderos y carnicerías adheridas a esta marca de carne de vacuno distinguida con Eusko Label. Son 783 los ganaderos registrados que distribuyen el producto en 415 puntos de venta autorizados.

Según datos de 2018, Euskal Okela produjo más de cuatro toneladas de carne de vacuno y están adscritas a la marca 19 fábricas de pienso, siete salas de despiece y 5 mataderos autorizados. Los ganaderos que se acogen a la marca deben mantener condiciones de crianza tradicional de los animales, con una alimentación libre de antibióticos y basada en forrajes naturales complementados con piensos expresamente autorizados por Hazi, el órgano de control y certificación de los productos Eusko Label, según explicó Lakua en una nota de prensa.

Euskal Okela garantiza «rigurosos parámetros de calidad», que incluyen el origen, las condiciones de crianza de los animales y su alimentación mediante un sistema de control integral que examina el proceso de producción y distribución hasta que llega a los consumidores. «Consumir Euskal Okela contribuye a la sostenibilidad», subrayaron.

El ganado pertenece siempre a las razas pirenaicas Limusín, Blonda, Terreña y Pardo Alpina, y sus cruces son seleccionados en mataderos autorizados.

La venta de esta carne se lleva a cabo exclusivamente en carnicerías autorizadas, reconocibles por lucir la K de Eusko Label.

Durante el acto, presidido por la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras de Lakua, Arantxa Tapia, se entregaron diplomas a los carniceros y ganaderos Miren Itxaso Zelaia Zorrilla, Jesús Odriozola Agirrezabal, Iñigo Monasterio González, José Ángel Uzkudun Manterola, Asier Aristi Otamendi y Enrique Iribarria Arguijo, en representación de todo el sector.

Durante sus 25 años de vida, la marca Euskal Okela ha «sorteado» crisis como la de las vacas locas en 1996. «Bajo el lema ‘Sana, sabrosa y natural’ se convirtió en un valor seguro, de plena confianza, para las personas consumidoras», precisó el comunicado. Y en 2004 obtuvo, además, el reconocimiento de Indicación Geográfica Protegida (IGP) por parte de la Unión Europea tras seis años de tramitación.