El nuevo primer ministro libanés, rechazado por la comunidad suní, anuncia un «Gobierno de tecnócratas»
El nuevo primer ministro libanés, Hassan Diab, dijo ayer querer formar un Gobierno de «tecnócratas independientes» para hacer frente a la grave crisis económica y social del país. Diab, profesor universitario y exministro de Educación, fue nombrado el jueves en una votación con el apoyo de los grupos chiíes de Hizbulah y Amal y de sus aliados, dos meses después del inicio del movimiento de protesta contra la clase dirigente, acusada de corrupción e incompetencia.
Aunque la formación de un Gobierno al margen de los actuales partidos y comunidades sectarias es una exigencia de los manifestantes, el apoyo de los movimientos chiíes avivó el malestar en la calle, en particular de los suníes, que la consideran una marginación de su comunidad, a la que corresponde el puesto de primer ministro en este país multiconfesional.
Aunque es suní, Diab solo recibió el apoyo de seis diputados de esta confesión. Tampoco el ex primer ministro Saad Hariri ha dado un apoyo franco a su sucesor, mientras que la Corriente del Futuro, el partido que preside, adelantó que no participará en el próximo Ejecutivo. Los manifestantes mostraron su rechazo cortando carreteras en Trípoli y en varias regiones del norte y del este, e incendiando neumáticos y colocando contenedores de basura.
Diab tachó de «ridículo» creer que el próximo Gobierno será controlado por Hizbulah, y afirmó que espera el pleno apoyo de los europeos y de EEUU, cuya ayuda puede estar en riesgo por los apoyos del Partido de Dios.

Grandes corporaciones han acogido a agentes de las «cloacas del Estado»

La marcha de Tubilla destapa la enorme marejada en las filas del PNV

Ordenaron parar citas con casos de Iztieta y hubo peticiones de silencio

«Necesitamos la foto más completa posible de la tortura sistemática»
