27/12/2019

Iglesias busca allanar la investidura mientras PP y Vox elevan el tono

Lo que hasta ahora era un baile a dos puede convertirse en un trío. Según informaron las agencias, Pablo Iglesias se reunió el lunes con una delegación de ERC para tratar de engrasar las negociaciones que, en paralelo, desarrollan los republicanos y el PSOE. A la espera de la Abogacía del Estado, PP y Vox elevaron ayer el tono de sus críticas a Sánchez.

Beñat ZALDUA
1227_eg_robles

Tampoco parece que vaya a ser esta la semana en la que PSOE y ERC cierren un acuerdo de investidura. Agotado el día de ayer sin que la Abogacía del Estado presentase su escrito sobre cómo aplicar la sentencia del TJUE a favor de Oriol Junqueras, los deberes quedan, según parece, para la semana que viene y, probablemente, para 2020. Ya tendría su guasa que, en vez de eso, todo se precipitase hoy y saliese publicado en el periódico de mañana, 28 de diciembre. Pero a estas alturas, quién sabe.

Todo medio impreso diariamente en el Estado español guarda estos días algunas páginas por si llega el esperado escrito y el pacto entre PSOE y ERC se precipita, pero la Abogacía del Estado se ha convertido ya en el Godot de Samuel Beckett. Y los periodistas somos poco más que los personajes Vladimir y Estragon de turno, vagabundos aburridos a la espera de quien nunca llega. En la obra de teatro, Beckett introduce a Pozzo y Lucky, dos personajes que amenizan absurdamente la espera de los dos protagonistas. La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, fueron en la jornada de ayer nuestros Pozzo y Lucky.

La primera entretuvo la mañana, con una entrevista en la Cadena Ser en la que criticó abiertamente, aunque «con el máximo respeto», a la Fiscalía, que se adelantó a cualquier posible maniobra y pidió al Supremo que no aplique la sentencia del TJUE a favor de Junqueras. «Yo creo que la prudencia en la presentación de escritos en el ámbito del Derecho es muy importante», aseguró Robles.

La ministra también trató de quitar presión a la Abogacía del Estado y recordó que puede apurar el tiempo de presentación de su escrito hasta el 2 de enero. «A todo el mundo le han entrado unas prisas tremendas, no sé muy bien por qué», añadió, olvidando que, hasta hace poco, era el PSOE el que intentaba acelerar al máximo la investidura, llegando a barajarse las votaciones en plenas navidades.

Tras la entrevista radiofónica, Robles visitó una base aérea del Ejército español, donde pilotó un F-18. Lo hizo en un simulacro, afortunadamente, dado que su número dos, Ángel Olivares, acabó estrellando el avión.

Ya bien entrada la tarde, cuando los periódicos se aprestaban a cerrar una nueva insulsa jornada, la agencia Efe introdujo a Lucky, o lo que es lo mismo, a Pablo Iglesias. Lo hizo a través de un teletipo en el que se informaba de que el líder de Podemos se reunió el pasado lunes con una delegación de ERC en el Congreso de los Diputados.

Aunque apenas trascendió nada del contenido del encuentro, es la primera reunión formal entre los republicanos e Iglesias, que había dejado en manos del PSOE la negociación de la investidura. La comunicación entre ambos partidos, en cualquier caso, es fluida desde hace tiempo. En Comú Podem acaba de aprobar las medidas fiscales del Govern en Catalunya, y Esquerra aspira a que les aprueben los presupuestos de 2020.

PP y Vox elevan el tono

Del día de ayer cabe destacar también la inhibición absoluta de Pedro Sánchez. Ayer se anunció que, en contra de lo que acostumbra a hacerse en Madrid, el presidente (en funciones) no comparecerá ante la prensa tras el último Consejo de Ministros del año.

Ante el silencio, cada vez son más sonoras las críticas de PP y Vox, cuyos líderes habían mantenido hasta hace poco un discreto silencio. Ayer, sin embargo, bramaron al unísono. Pablo Casado consideró «intolerable» que la investidura esté pendiente de lo que ocurra con Junqueras, a quien llamó «delincuente». Santiago Abascal, por su parte, es más favorable a la amenaza directa. Ayer señaló que la Abogacía del Estado debe someterse al «interés general». «Si no lo hace tendrá que responder por ello», añadió.

Y hasta aquí la espera de ayer. Godot no llegó, pero Pozzo y Lucky nos entretuvieron. «Con esto hemos pasado el rato», dice en un momento de la obra Vladimir. «Hubiera pasado igual, de todos modos», le contesta Estragon. Quedémonos con la réplica: «Sí, pero menos rápido».

 

Puigdemont pide a Llarena que retire las órdenes de detención

Los movimientos derivados del terremoto producido el pasado 19 de diciembre por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea al reconocer que Oriol Junqueras gozaba de inmunidad cuando fue condenado siguen sucediéndose. Si el día de Nochebuena fue la defensa del líder de ERC la que pidió al Tribunal Supremo su inmediata puesta en libertad, ayer, celebración de Sant Esteve en Catalunya, llegó el turno del president exiliado, Carles Puigdemont.

Sin embargo, conviene no confundir los planos. Las peticiones de Junqueras van por un lado y se dirigen al presidente del tribunal que lo juzgó, Manuel Marchena. Las de Puigdemont van por otro y tienen como receptor al juez instructor, Pablo Llarena, que guardó en una carpeta separada el caso de los dirigentes exiliados que no han podido ser juzgados. Es decir, el responsable de la condena a Junqueras es Marchena, pero el de las euroórdenes contra Puigdemont y el resto de exiliados sigue siendo Llarena.

La defensa del expresident no solo pide a Llarena que retire las órdenes de detención contra Puigdemont, al entender, como lo ha entendido ya el propio Parlamento Europeo, que el TJUE ha dictaminado que goza de inmunidad como parlamentario europeo. La defensa liderada por Gonzalo Boye exigió ayer también la retirada de Llarena del caso, al entender que el juez del TS «carece de la más mínima apariencia de imparcialidad».

En otro orden de cosas, pero sin salir de los tribunales españoles, la Audiencia Nacional decidió ayer poner en libertad bajo fianza de 5.000 y 10.000 euros a dos de los activistas de los Comités de Defensa de la República detenidos en la “operación Judas” el pasado 23 de setiembre. Esta noche todavía la han pasado en prisión, a la espera de poder hacer efectivas las fianzas. Una vez en la calle, serán ya cinco los CDR detenidos en aquella operación que están en libertad. Otros dos permanecen en prisión preventiva.B.Z.

CRÍTICAS DE ROBLES


La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, criticó ayer la celeridad con la que la Fiscalía pidió que Junqueras siguiera en prisión y recordó que «la prudencia en la presentación de los escritos» es muy importante.

SÁNCHEZ CALLA


Pedro Sánchez sigue desaparecido. Ayer informaron de que el presidente en funciones romperá hoy la tradición y no comparecerá ante la prensa para hacer balance tras el último Consejo de Ministros del año.