GARA
WASHINGTON

Los Boy Scouts se declaran en bancarrota por las denuncias de abuso

Boy Scouts of America (BSA), una de las mayores organizaciones juveniles de Estados Unidos, se declaró ayer en banca rota ante las cientos de denuncias por abusos presentadas contra miembros de esa asociación.

Con 110 años de historia y 2,2 millones de miembros entre 5 y 21 años, BSA ha sido acusada de encubrir abusos contra miles de sus jóvenes integrantes durante generaciones y de no haber hecho lo suficiente para acabar con los pedófilos en su seno. Más de 12.000 de sus miembros han sido víctimas de abuso desde 1944, dijo el abogado Jeff Andreson, quien agregó que dentro de la organización había más de 7.800 abusadores.

La organización admitió que su respuesta al escándalo fue «claramente insuficiente, inapropiada o equivocada»

Al ser presentada esta declaración de bancarrota, quedan suspendidos todos los litigios civiles contra esta organización que afectan a miles de presuntas víctimas de abusos. Según BSA, la declaración de quiebra, que se acoge al Capítulo 11 del Código de Bancarrotas, tiene dos objetivos clave: «compensar equitativamente a las víctimas que fueron dañadas durante su permanencia en los Scouts y continuar cumpliendo su misión».

Paul Mones, abogado que representa a «cientos de víctimas de abuso sexual en demandas individuales», calificó la bancarrota de la organización como una «tragedia»

«Estos jóvenes hicieron un juramento. Se comprometieron a ser obedientes, se comprometieron a apoyar a los Scouts y se comprometieron a ser honorables. Muchos de ellos están extremadamente enojados porque los Boy Scouts no dieron un paso adelante».