Asier ROBLES

EL CONFINAMIENTO, UN PROBLEMA AÑADIDO PARA LOS DIVORCIOS

La suspensión temporal de los plazos judiciales imposibilita presentar nuevas demandas de divorcio y ha dejado paralizados los trámites en curso. Las abogadas Jone Goirizelaia y Milagros Vicente explican la situación y los problemas que genera para algunas personas.

El confinamiento decretado para frenar la expansión del coronavirus ha traído la suspensión temporal de todos los plazos judiciales. Además de paralizarse los procedimientos que estaban en curso, también se ha suspendido la presentación de nuevas demandas. La única excepción es que el caso se considere de urgencia o emergencia.

La medida afecta a todos los casos judiciales, pero en este artículo nos vamos a centrar en divorcios y separaciones. Como ya explicaba en una entrevista a GARA el Sicólogo Koldo Mansoa, en las familias que, desde antes de esta crisis «mantenían un litigio en un contexto de separación o divorcio conflictivo, este escenario de impredecibilidad y confinamiento puede perpetuar el enfrentamiento y la contienda». La imposibilidad de una resolución judicial, debido a la parálisis de la justicia, agrava el problema.

Ante esta situación la abogada Jone Goirizelaia, de Bidebarrieta Abokatuak, señala que la primera opción es intentar llegar a algún tipo de acuerdo entre las partes. «Si se hace un convenio de mutuo acuerdo, entra en vigor desde que se firma aunque no se pueda llevar la demanda al juzgado y ratificarse hasta que se abra».

Sin embargo, el problema llega cuando existe conflictividad y las partes no llegan a ningún acuerdo. «Imagínate que poco antes del confinamiento una pareja andaba mal y uno de los dos se ha ido con los hijos, y ahora, como no pueden salir, el otro no puede verlos. Entonces ahí hay un vacío legal, y la tutela judicial efectiva y los derechos de uno quedan desamparados», explica Goirizelaia.

Bien distinto es si se produce una situación grave, como violencia de género o desamparo del menor. «En estos casos sí se puede presentar una denuncia y con ella tienes acceso a medidas penales y civiles».

La Abogada, Milagros Vicente, de Asesoría Codice, destaca que otro de los problemas que ha surgido con esta situación de confinamiento es la imposibilidad de ejercer el derecho a las visitas a menores o intercambios que se hacían habitualmente en puntos de encuentro. Al estar los puntos cerrados, esas visitas o intercambios han quedado suspendidos.

Sin embargo, explica que las custodias que tenían un auto de medidas previas tienen que cumplirse, y las sentencias igual. Los criterios orientativos adoptados por unanimidad por los magistrados de Primera Instancia y el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Barakaldo dicen que respecto al Régimen de guardia y custodia, estancias en vacaciones y fines de semana se mantiene lo dispuesto en la resolución vigente.

Según indica Goirizelaia, en las visitas en las que no sean esenciales los puntos de encuentro casi todos los jueces se han ido pronunciando a favor del ejercicio del derecho de visitas.

Colapso

Ambas abogadas aseguran que en esta situación de confinamiento están recibiendo más consultas sobre divorcios. «El 90% de las consultas que tengo ahora tienen que ver con cuestiones relacionadas con divorcios y separaciones. Es un preocupación importante en la gente, porque evidentemente tiene que ver con sus relaciones personales y las de sus hijos e hijas», comenta Goirizelaia.

«Existen muchas consultas de personas que quieren saber como poner fin a su relación una vez que finalice el confinamiento. Este es un fenómeno que no es nuevo. Muchas de las relaciones ya estaban deterioradas antes de la declaración del estado de alarma, y el encierro y la convivencia forzada obligan a plantearse un cambio», comenta por su parte Vicente.

Además, Goirizelaia alerta que se avecina «un colapso importante» en los juzgados. Según manifesta, ya antes del confinamiento la cantidad de procedimientos abiertos era muy grande en relación al número juzgados que hay, y la situación actual solo va a empeorarla esa realidad. «Es un problema grave al que hay que darle salida urgente», sentencia.