11/05/2020

Reportaje
 
¿Merecen la pena las APP que han creado la CAV y Nafarroa?

Los gobiernos de Gasteiz e Iruñea han hecho un esfuerzo por usar el móvil para contener la epidemia. Las dos app que han creado tienen filosofías diferentes, ambas interesantes. A pesar de ello, las aplicaciones han pasado desapercibidas.

Aritz INTXUSTA
0509_eg_mobilak

Las iniciativas para usar aplicaciones móviles para evitar los contagios –esas que se pusieron de moda en Asia– no han funcionado, básicamente porque no tienen usuarios. Covid-19.eus –la desarrollada por Lakua– ha sido descargada por algo más de 50.000 personas, según los datos de la Play Store, cuando su público potencial rondaba los dos millones. Aventaja, pese a todo, en diez a uno a Coronatest Navarra, que se queda en 5.000.

Covid-19.eus es un proyecto cuidado y bien diseñado estéticamente. Se descarga fácil y se activa rápido introduciendo un código postal y una clave que llega por SMS. El entorno de la app resulta sencillo y agradable. La facilidad de instalación contrasta con Coronatest Navarra, donde el mensaje de activación no llegó hasta la cuarta intentona. La app navarra tiene un entorno no tan limpio.

Comparando ambas, saltan a la vista dos planteamientos radicalmente distintos. La aplicación de Lakua es mucho más ambiciosa. Lamentablemente, esta altura de miras supone que la aplicación requiere que el usuario dedique bastante tiempo para que la aplicación funcione como debe. La idea es que cada usuario vaya introduciendo direcciones de personas de su entorno, clasificándolas por «Círculos»: casa, trabajo, etc. De este modo, la aplicación avisará a todas estas direcciones en caso de que el usuario enferme de Covid-19. Si todo el mundo fuera lo suficientemente aplicado, en teoría, debería funcionar. El dibujito de la médica que nos presenta la aplicación como un «escudo» contra el Covid lo pone muy fácil: «30 contactos que tienen a su vez 30 contactos que también tienen 30 contactos significa que tienes 30x30x30=27.000 personas a tu alrededor conectadas a tu app».

Evidentemente, quienes se han descargado la app no han metido manualmente los 30 contactos y no se ha creado el escudo. Esto hubiera requerido una campaña institucional muchísimo más robusta. Sin este trabajo manual, la app queda inutilizada. Aun así, el camino emprendido por la app era, según la OMS, el correcto. De hecho, crear el sistema de alertas que Covid-19.eus pretendía tejer manualmente es el escogido por Google y Apple con el sistema de seguimiento que planean introducir en el 90% de los móviles.

Más allá de la falta de apoyo (y de capacidad de Osakidetza para hacer test, que eso no es culpa de la app), la aplicación falla en cómo ha de informar el usuario de su estado de salud. Hay que responder a un cuestionario cada vez que abres la aplicación y se hace muy pesado. A la tercera vez que salta el cuestionario, hay que contenerse para no pinchar que tienes el Covid... (afortunadamente, salta una ventanita para confirmar el diagnóstico).

Información práctica test con truco

En contraposición, Coronatest Navarra parece la hermana pobre de Covid-19.eus. La interfaz de esta app simplemente facilita el acceso a distintos contenidos de información práctica. Nada del otro jueves… a primera vista. Sin embargo, sorprende que la información resulta razonablemente útil. La aplicación resalta, por ejemplo, el número de teléfono para recibir atención sicológica para casos de estrés y ansiedad. Segrega con acierto, además, los consejos para cuidar a enfermos, distinguiendo si se trata de un niño, un lactante o un anciano. Hay pautas para los aislamientos intradomiciliarios... En definitiva, información específica y verificada que no es sencillo encontrar con detalle y calidad.

La aplicación se llama Coronatest Navarra, porque efectivamente incluye un «Coronatest». Muy simplón, la verdad. Si tienes fiebre, tos y tal. Pero hay que meter el DNI y el domicilio habitual para hacerlo y eso lo reviste de seriedad (a diferencia de lo que ocurre con Covid-19.eus, donde existe anonimato). En nuestra prueba, marcamos un único síntoma (fiebre) y elegimos como ubicación una zona básica de salud particularmente golpeada por la epidemia. Automáticamente, la app preguntó si queríamos recibir una llamada de Osasunbidea porque podríamos estar contagiados. Marcamos que no, por no importunar a las Emergencias. En cualquier caso, se hizo evidente que el test no es sino un sistema de alerta encubierto de posibles contagios para Osasunbidea. Con la ventaja añadida de que son ellos los que llaman y evitan llamadas innecesarias 112. Inteligente.

Y otro tanto a favor de Coronatest –que sigue instalado en el móvil, por cierto–: la aplicación incluye un apartado para notificar tus síntomas (temperatura corporal, etc.) como apoyo para la monitorización por parte de Osasunbidea de quienes están pasando el coronavirus en casa. Todavía resulta muy rudimentario, pero la idea es muy interesante.