La UE y China mantienen una breve telecumbre sin avances de fondo
La cumbre de ayer entre los dirigentes de la Unión Europea y China no defraudó porque no había creado casi ninguna expectativa. No hubo avances significativos ni en materia comercial –salvo la ratificación de un preacuerdo sobre denominaciones de origen– ni en la lucha contra el cambio climático. Ni siquiera hubo comunicado conjunto.

Los mandatarios de la UE –la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo, Charles Michel; y Angela Merkel como presidenta de turno de la UE– mantuvieron ayer una cumbre con el presidente de China, Xi Jinping, de breve duración –apenas un par de horas– y que se llevó a cabo de forma telemática.
No se esperaban resultados concretos de esta cita, que inicialmente se iba a celebrar de forma presencial en Leipzig con motivo de la Presidencia alemana del Consejo de la UE durante este semestre. Tras el encuentro comparecieron físicamente en rueda de prensa, en Bruselas, Von der Leyen y Michel, quienes conectaron con Merkel por videoconferencia.
La canciller alemana hizo un somero repaso a los temas abordados, incidiendo en que, en el dosier sobre el cambio climático, «ha quedado claro» que China se siente comprometida con el Acuerdo de París de cara a la próxima conferencia de Glasgow y a la definición de nuevas metas. Debido al coronavirus, la COP26, que estaba prevista para este otoño, ha sido pospuesta a noviembre del próximo año en la ciudad escocesa.
Merkel recordó que China consume la mitad del carbón que se utiliza en el mundo, por lo que es muy importante que el país asiático dé un giro hacia otras fuentes de energía, aunque la canciller dijo que la UE es consciente de que se trata de un proceso difícil.
Por su parte, la UE se prepara para dar un acelerón en este terreno con el horizonte de 2030, fijando una pauta intermedia de reducción de emisiones de CO2 del 55%, frente al 40% fijado actualmente, que allane el camino para la completa descarbonización de la economía europea en 2050. Algunos medios indicaron ayer que Von der Leyen hará público ese compromiso durante su discurso del Estado de la Unión de este jueves.
Si bien al comenzar su intervención ante los medios Merkel comentó que se iba a centrar en el tema del clima, también quiso destacar que en el área comercial se hubiera llegado a un acuerdo sobre la protección de la denominación de origen de algunos productos, lo que, señaló, es importante para los viticultores y los elaboradores de cerveza en Alemania.
También los vinos de Euskal Herria se verán beneficiados por ese acuerdo, ya que los caldos con denominación “La Rioja” y “Navarra” están incluidos en el listado del centenar de indicaciones geográficas europeas que estarán protegidas en el mercado del gigante asiático.
Sistemas distintos
En la ronda de preguntas, la canciller alemana reiteró que es importante tener relaciones estratégicas con China, al mismo tiempo que advirtió de que no hay que hacerse ilusiones y que hay que atenerse a las realidades y las diferencias que existen en muchos aspectos.
Un tono más duro utilizó Charles Michel al referirse a algunas de las cuestiones más espinosas. «Reiteramos nuestras preocupaciones sobre el trato que da China a las minorías en Xinjiang y en Tíbet, así como sobre la suerte reservada a los defensores de los derechos humanos y a los periodistas», declaró el presidente del Consejo Europeo. Un mensaje que parecía destinado a calmar protestas internas en Europa.
Por su parte, Xi Jinping reclamó más «sinceridad y cooperación» para desarrollar las relaciones entre su país y la UE, según indicó la agencia oficial de noticias china Xinhua.
Este sería uno de los «cuatro principios para promover los lazos» entre ambas partes. Los otros tres son «cumplir con una coexistencia pacífica», el multilateralismo, y el diálogo y las consultas. A su juicio, solo así el desarrollo de las relaciones con Europa será «sólido y estable».
El presidente chino resaltó que la pandemia del covid-19 está «acelerando cambios no vistos en un siglo» y que la humanidad se encuentra ante una «nueva encrucijada», por lo que reclamó que Bruselas y Pekín aúnen esfuerzos «con determinación» para desarrollar la «alianza estratégica integral China-Unión Europea».
De acuerdo con las notas sobre la cumbre publicadas por Xinhua, los participantes en la reunión decidieron abrir un «diálogo de alto nivel» sobre medio ambiente y cambio climático y otro para «construir una asociación verde y de cooperación digital».
Como ya habían apuntado fuentes europeas antes de la cita, la agencia china indicó que los dirigentes políticos se comprometieron a «acelerar» las negociaciones del acuerdo integral de inversiones que lleva ya más de treinta rondas desde hace seis años, con el objetivo de cerrarlas antes de que finalice 2020. A este respecto, Merkel comentó que se había insistido en la necesidad de llegar a un acuerdo porque, aunque se trate de sistemas sociales distintos, es necesario tener reglas claras en las relaciones económicas.

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