La asociación Daikite retira sus servicios del centro de migrantes Pausa de Baiona
La asociación Diakite, que gestiona el centro de acogida a migrantes Pausa de Baiona junto al Ayuntamiento y la Mancomunidad Vasca, deja la estructura por el comportamiento de las instituciones.

Treinta voluntarios de la asociación de ayuda a migrantes de Baiona Diakite se presentaron ayer ante la prensa para informar de que dejan su participación en la gestión y el funcionamiento del centro de acogida a migrantes de Baiona Pausa. Denunciaron el comportamiento autoritario y sin concertación del Ayuntamiento y de la Mancomunidad Única que financian el centro para explicar la razón de su salida.
El grupo, que se ocupa del servicio sanitario dentro de la asociación, sacó el material médico que tenía en el lugar y ya no ofrecerá ayuda médica. Esta decisión llegó tras el rechazo del Consistorio y de la Mancomunidad de aceptar integrar dicho servicio dentro de la ONG Médicos del Mundo. Especificaron que decidieron tomar esta decisión en este momento de confinamiento en el que tan solo hay 29 personas acogidas, cuando ha llegado a haber hasta 230 personas.
En dos semanas aproximadamente la asociación se llevará también el resto del material que le pertenece, es decir, mobiliario, como camas, sillas o mesas, así como la ropa que ofrecen a los migrantes, entre otras cosas. Quieren dejar este tiempo para que las instituciones puedan encontrar una solución.
La presidenta de la asociación, Lucie Bortayrou, afirmó que el rechazo a la instalación de la ONG, es tan solo uno entre muchos, ya que han sido negadas las numerosas propuestas que se han hecho desde los diferentes grupos de la asociación.
Puso como ejemplo la negativa a la petición de emplazar un local prefabricado en el centro para poder hacer las comidas, que hasta ahora los voluntarios cocinaban en sus casas, y que ha sido una de las razones de la decisión de abandonar la plataforma.
Continuarán ayudando
Los miembros de la asociación subrayaron que aunque no continuarán participando en el centro, sí seguirán con su labor de acompañar a los migrantes que lo necesiten. Las próximas semanas realizarán una asamblea general para establecer cuál será la manera de hacerlo. La voluntaria Arantxa Oronoz afirmó que seguramente se tratará de volver a la calle.
Durante el confinamiento, los voluntarios que participaban en el acompañamiento del día a día y que hacían la comida no han podido –ni pueden– seguir haciéndolo, pero los 13 profesionales sanitarios que ofrecen el servicio médico han continuado con su labor todos los días y, como subrayó su representante, Jean Deaux, incluso domingos y festivos. Concretó que suelen realizar alrededor de 150 consultas al mes.
Tras la rueda de prensa, mientras los miembros del equipo médico sacaban el material de las instalaciones, el resto de los voluntarios se acercaron al centro para hablar a través de la puerta con los migrantes. Irene, una de las voluntarias, explicó que cuando ellos están en el centro los migrantes se sienten más seguros.

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