Raimundo Fitero
DE REOJO

Otro bucle

Mal titulado, otro bucle, significa que hay un bucle primigenio y otro que se ha ido solapando. Noticias sobre traslados de presos vascos, usar todavía el nombre de ETA como algo existente y no disuelto, meter a los diputados de EH Bildu en el mismo saco, aunque exista alguno que ha condenado él y su partido todas las acciones armadas de los últimos años de la organización armada vasca, y hablar de los GAL y otras siglas de organizaciones terroristas surgidas desde el corazón de los ministerios por donde pasan todas las cloacas, como si fuera algo ajeno a la realidad, con tratamiento de una ficción política inventada por las víctimas para desprestigiar a la gran democracia española y que por razones de Estado se mantienen en secreto todos sus documentos y que cuando se presentan acciones judiciales contra el señor X González, la propia fiscalía asegura que no se puede ir a buscar la verdad porque están prescritos los asuntos de decenas de asesinatos provocados por el terrorismo de estado, cuando sus leyes dicen, que el terrorismo no prescribe. O así lo interpretan los intérpretes de la falacia jurídica monárquica española.

Pero sin querer me han metido en otro bucle, la querida Nicaragua y la familia Chamarro. Quienes hayan tenido paciencia en seguirme desde décadas, sabrán mi desconfianza en un principio con Daniel Ortega tras el triunfo de aquella revolución tan querida y mi convencimiento de que su tendencia hacía el autoritarismo y la corrupción le viene de lejos y parece algo genético. La familia Chamorro representa al periodismo liberal, conservador, muy intervencionista, que consiguió derrocar al Frente Sandinista en unas elecciones. La candidata Cristiana Chamorro, está detenida en su domicilio. Antes las dudas eran metódicas, ahora son asfixiantes. Mi otro bucle.