Maitane ALDANONDO
Entrevista

«NUESTRO ‘MOONSHOT’ ES CONVERTIRNOS EN EL GOOGLE VASCO»

Cuatro jóvenes informáticos han creado una solución de vigilancia inteligente con múltiples aplicaciones prácticas. Su primer piloto controla el cumplimiento de la normativa covid en los eventos socioculturales que se llevan a cabo en recintos públicos de Bermeo.

Inteligencia artificial, big data y visión computacional son tres elementos del sistema de vigilancia inteligente desarrollado por Neure. La startup bermeotarra creada por los ingenieros informáticos Ibon Reinoso, Luis Revuelta, Mikel Colmenares y Eneko González de Audikana ofrece soluciones transversales capaces de monitorizar en tiempo real aquello que se quiera controlar. Su primera aplicación está destinada a garantizar el cumplimiento de las medidas de prevención de contagios en espacios públicos.

El proyecto nace de la vocación y la curiosidad de Reinoso por tratar de hacer cosas nuevas. «Desde muy pequeño tenía claro cuál iba a ser mi vocación. En la universidad aprendí unas primeras nociones de inteligencia artificial y me fascinó el concepto de las redes neuronales, cómo el ser humano es capaz de emular la inteligencia de la mente humana en unas máquinas», recuerda. El joven bermeotarra siguió profundizando en la materia y se adentró también en otras como el big data; un conocimiento que como CEO de Neure aplica a la búsqueda de soluciones.

Dio el paso de emprender y sus tres socios le siguieron. «Vimos en las tendencias macroeconómicas mundiales que el tema de la inteligencia artificial podía ser un boom. Y así ha sido». El equipo se ha ido formando poco a poco y aprendiendo «a base de errores y de noes». Los cuatro jóvenes cuentan con los conocimientos técnicos y experiencia en parques tecnológicos, pero han tenido que aprender todo lo referente a la parte de negocio de forma práctica, en el día a día.

En diciembre su propuesta fue premiada en la séptima edición del Concurso de Ideas Empresariales de Busturialdea, dotado de 3.000€ y un año de asesoramiento. El proyecto presentado, ArrAIn, permite monitorizar y ajustar el escandallo de las capturas de pescado, ya que el sistema detecta los peces y los va clasificando. El certamen fue el primer «acercamiento de contraste» que les demostró que su idea tenía sentido y les motivó a constituir la empresa para seguir.

En su trayectoria han contado con el apoyo de la Universidad de Deusto, donde se gestó el proyecto, así como de agentes y entidades públicas. Reinoso describe la experiencia como «una montaña rusa» y trata de disfrutar del camino, hacer lo que puede y aprender constantemente. «No tengo maestros, tengo que buscarme la vida, pagar autónomos, dar de comer a las familias... Ese es el lado malo. El bueno es que estoy creando algo que jamás hubiera llegado a pensar que efectivamente tiene sentido y puede aportar a Euskadi», afirma.

El objetivo de Neure para este año es implantar los primeros pilotos para así poder abordar la servitización en 2022, es decir, empezar a ofrecer sus soluciones como servicio. En palabras de Reinoso, los valores principales de la startup son «la velocidad, la adaptación y la cercanía». Y tienen clara su apuesta: «Nuestro moonshot –tiro a la luna, meta grandiosa que parece inalcanzable– es convertirnos en el Google vasco». No obstante, el director general reconoce que «siendo prudentes» y con el enfoque actual, será un éxito «aguantar» la etapa inicial de descubrir en qué aportan valor. «Después será cuestión de buscar financiación e ir expandiéndonos», concluye.

Control en tiempo real

Neure ha desarrollado un sistema de vigilancia con el que las máquinas pueden detectar el elemento a controlar, seguirlo, y avisar de las infracciones en tiempo real. Todo eso gracias a la visión computacional, el big data y la inteligencia artificial, tecnologías que transforman la imagen, recopilan grandes cantidades de información y procesan ese contenido con inteligencia artificial.

Desde marzo el Ayuntamiento de Bermeo emplea la solución implementada por Neure para garantizar la seguridad en los eventos culturales que se desarrollan en los recintos públicos, ya que permite realizar un control exhaustivo del acceso. Pueden registrar el aforo así como si se cumplen tanto el distanciamiento como el uso de la mascarilla de acuerdo a las medidas sanitarias establecidas. En caso de infracción, alerta sobre su uso inapropiado a la organización para que pueda asegurar que las actividades se realizan de manera correcta.

La prevención de contagios de covid-19 es solo una de las posible aplicaciones, ya que ajustando el sistema puede tener múltiples usos. De hecho, ya han «paquetizado» tres soluciones prácticas: LasAI centrado en el control de accesos, ParkIT para la gestión y vigilancia de aparcamientos, y FaceAI, que verifica el uso de casco, chaleco, botas… en el ámbito industrial. Su público objetivo son las empresas y entidades, en especial, del campo de las smart cities, la industria o la seguridad. Para romper la barrera de entrada en el caso de los ayuntamientos implantan las soluciones «rápido y a coste barato», lo que les ayuda a promocionarse. Actualmente, están en conversaciones con varios consistorios para aplicarlo a recintos como gimnasios, y controlar tanto el acceso como el desgaste del equipamiento.