GARA
GASTEIZ

300 obras, muchas inéditas, reflejan la trayectoria de Basterretxea en Gasteiz

Gasteiz acoge una retrospectiva de la obra de Nestor Basterretxea (1924-2014) a través de 300 obras, muchas de las cuales son inéditas ya que han sido prestadas por la familia del artista. La muestra, que podrá visitarse hasta el 8 de diciembre en la sala de exposiciones de la Fundación Vital, tiene como eje vertebrador dos elementos fundamentales en el proceso creativo de Basterretxea: el dibujo y las «versiones».

«Siempre he visto a mi padre sentado dibujando», contó ayer Gorka Basterretxea en el encuentro mantenido con los medios de comunicación.

El dibujo era el modo en que plasmaba todas sus ideas, borradores que luego se traducían en esculturas, volumetrías, diseño industrial, cartelismo, diseño gráfico y proyectos de obra pública, entre otras disciplinas.

Las “versiones” son revisiones de obras años después de su creación, de manera que una escultura de los años setenta puede acabar convertida tres décadas más tarde en un collage o en un proyecto arquitectónico.

Son los dos ejes sobre los que se asienta la exposición abierta ayer en el Centro de Exposiciones de la Fundación Vital, en la calle Postas. Abrió ayer sus puertas y se podrá visitar hasta el próximo 8 de diciembre.

La muestra se ha organizado «desde la visión de las personas más cercanas al artista, su familia», lo que le confiere un carácter diferenciador con respecto a otras retrospectivas, destacó la directora de la Fundación Vital, Arantxa Ibáñez de Opacua.

Más de seis décadas

Basterretxea fue un artista polifacético y prolífico. Fue pintor, escultor, diseñador y director de cine.

La exposición es una revisión de los más de 60 años de la obra del artista: desde sus comienzos en la pintura hasta su irrupción en la escultura pasando por disciplinas como el cine, el mobiliario, proyectos de urbanismo, fotografía y escritura. De hecho, los textos que guían la muestra están escritos por el propio Basterretxea.

Como muestra de la amplitud temporal de la exposición, esta incluye una fotografía de su primera obra pública (una fuente) y una maqueta de la última, una escultura que el Ayuntamiento de Baiona ha colocado este mismo año siguiendo el proyecto que en su día encargó al artista.

La exposición acoge también la pieza original de la escultura “Araba”, cuya réplica en bronce fue colocada en su día en la cima del monte Aratz y estuvo después desaparecida durante más de 20 años hasta que un vecino de Araia la encontró este verano a unos 500 metros de la cumbre.

Gorka Basterretxea anunció que la familia y el Ayuntamiento de Asparrena están definiendo dónde va a instalarse la pieza recuperada de manera provisional antes de que sea colocada en un parque de la localidad cuya construcción comenzará dentro un año.

Las 300 piezas de la exposición de Basterretxea proceden de colecciones particulares, el Museo San Telmo, el Bellas Artes de Bilbo y la Fundación Vital, así como de la propia familia Basterretxea.

Nacido en Bermeo el 6 de mayo de 1924 y fallecido el 12 de julio de 2014 en Hondarribia, Basterretxea fue figura de relieve internacional. Participó desde los años 50 en toda clase de exposiciones de arte de vanguardia en capitales de Europa y América.

Fue cofundador, en 1957, del grupo de arte experimental Equipo 57. Por esa época se formó el Grupo Gaur de la Escuela Vasca a la que perteneció.

En 1964, junto a Fernando Larruquet, fundó la productora Frontera Films de Irun, en la que realizaron destacadas obras, entre otras, “Pelotari” y “Ama Lur”.