Los temores y anhelos de la clase media japonesa

La clase media japonesa, vista a través de la delicada cámara de Ryusuke Hamaguchi, se transforma en un interesante estudio de personajes y emociones, a través del cual deja constancia de sus desórdenes existenciales. El autor de películas como “Happy hour”, se ha revelado en esta su última película como uno de los directores japoneses más interesantes del momento. Entre las virtudes principales de este autor tan personal destaca su esfuerzo por haber creado un universo propio que en “La ruleta de la fortuna y la fantasía” adquiere un aspecto monumental debido a su ambiciosa y arriesgada estructura narrativa.
A medida que avanza la película, el espectador es partícipe de un tríptico emocional y que tiene su desarrollo sobre tres historias independientes en las que la realidad y la fantasía cohabitan en direcciones opuestas, pero que están condenadas a entenderse.
La primera de ellas, titulada “Magic –or Something Less Assuring–”, nace de una conversación que tiene lugar a bordo de un taxi, donde una amiga le confiesa a la otra que está teniendo una relación con un hombre que, casualmente, es el excompañero sentimental de la otra y con la que todavía comparte una relación un tanto tempestuosa.
La segunda historia –“Door Wide Open”– gira en torno a la venganza de corte sexual que ejecuta un alumno contra un profesor al que no profesa excesivo cariño y que ha alcanzado cierta notoriedad literaria.
Finalmente, en “Once Again”, topamos con un mundo en el que internet fue pasto de un letal virus que provocó que ya nadie lo utilice.
Las tres crónicas versan sobre temas como el amor, el desamor y los conflictos que ambas vías generan y las tres historias comparten, además, desenlaces muy sorprendentes e interesantes.
A ello se suma que el protagonismo del tríptico recae sobre la mirada de las mujeres.

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