La adivinación como expresión del fatalismo

No parece que Guillermo Del Toro ande sobrado de ideas, motivo por el que, al igual que la mayoría de sus colegas de la industria de Hollywood, ha de recurrir a la revisión de los clásicos, aportando colorismo y un gran diseño de producción millonario a películas que en origen eran mucho más sencillas, porque eran puro cine. Su próximo proyecto es la enésima versión de “Pinocho”, que es un cuento universal y eterno, pero que ya empieza a estar demasiado manoseado. La única justificación que encuentro para volver sobre “El callejón de las almas perdidas” (1947) es que es uno de los títulos de culto dentro del catálogo de los estudios Fox originalmente rodado en blanco y negro, por lo que tiene pendiente su revisión en color. Más allá de eso, y entiendo su floja taquilla en los Estados Unidos, no me parece actualizable debido a su naturaleza melodramática muy de los años 40. Solo se presta a una revisitación nostálgica, en función del creciente interés por la moda vintage.
El espectacular tratamiento visual que ofrece “El callejón de las almas perdidas” (2021) se queda en la superficie de una obra de referencia cuyo principal elemento diferenciador era su poder indagador para penetrar en la psicología y la ética humanas. El guion que escribió en su tiempo Jules Furthman para Edmund Goulding cortaba a cuchillo el oscuro corazón de los personajes de la novela de William Lindsay Gresham, para envolver de fatalismo el tramposo arte de la adivinación, en medio del ambiente decadente de las ferias ambulantes a las que acudían las gentes para olvidarse de la guerra.
La comparativa entre lo viejo y lo nuevo juega en contra del cineasta mexicano, que únicamente sale victorioso en la caracterización mejorada de Cate Blanchett en el papel de la psicóloga, mientras que su partenaire Bradley Cooper no posee el carisma de Tyrone Power como atormentado estafador.

«Que solo se permita comprar casas para vivir es legal, está sobre la mesa»

Martxoaren 3ko biktimen aurka jo du Gasteizko gotzainak: «Tentsioa dago»

Los kurdos lo pierden todo contra Damasco

«Xeberri eta biok hiru kantaldi egun berean egitera iritsi ginen»
