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bruselas

El BCE reconoce haber errado al subestimar la inflación

El Banco Central Europeo (BCE) reconoce que las proyecciones recientes, las que utiliza para decidir su política monetaria, han subestimado de forma sustancial el repunte de la inflación. Admite los errores de sus pronósticos de inflación por la subida «sin precedentes en los precios de la energía y los cuellos botella en la oferta».

El boletín económico del Banco Central Europeo (BCE) dado a conocer ayer admite haber infravalorado la inflación. Ya en el primer trimestre de 2021 comenzaron a producirse ciertas subestimaciones, que se acentuaron a partir del tercer trimestre de 2021, según el BCE.

Así, la subestimación del primer trimestre de 2022 supuso el mayor error de inflación a un trimestre vista –una diferencia de 2 puntos porcentuales entre el dato observado y la proyección de diciembre de 2021–desde que se elaboraron las primeras proyecciones en 1998.

La precisión de las proyecciones del IAPC ha disminuido significativamente durante la crisis de la pandemia, aunque hasta el segundo trimestre de 2021 las proyecciones seguían siendo más precisas que las elaboradas durante la crisis financiera mundial. El deterioro es notorio a partir del tercer trimestre de 2021.

Desde entonces la inflación se ha disparado por la fuerte subida de los precios de la energía, los efectos de la reapertura tras el levantamiento de las restricciones relacionas con el coronavirus y los impactos de los cuellos de botella en la oferta global. Las proyecciones de inflación durante 2021 y el primer trimestre de 2022 se elaboraron en un entorno en el que los precios de la energía se dispararon.

Los precios mayoristas del gas y de la electricidad y los precios del crudo registraron tasas de crecimiento interanual excepcionalmente elevadas en los últimos trimestres. Concretamente, del 540 % interanual en el caso de los precios del gas y del 390 % de la electricidad en el mercado mayorista, en el cuarto trimestre de 2021.

Este crecimiento interanual del cuarto trimestre de 2021 se situó en niveles unas cuatro veces más altos que el máximo previo alcanzado en el período 2005-2020.

La invasión de Ucrania por parte de Rusia provocó que los precios de las materias primas energéticas aumentaran aún más en el primer trimestre de 2022.

En las proyecciones elaboradas por el BCE, los supuestos relativos a los precios de las materias primas energéticas se establecen en función de los futuros basados en el mercado, una práctica habitual entre los bancos centrales y las instituciones internacionales.

«Los participantes en el mercado apenas pudieron anticipar la subida excepcional de los precios de la energía», opina el BCE.

Ya antes, el vicepresidente del regulador europeo, Luis de Guindos, indicó que preveían un crecimiento económico más lento debido al encarecimiento de los precios de la energía y a los cuellos de botella en la cadena de suministros. .

En su primera comparecencia presencial desde el año 2019 con la comisión de Economía de la Eurocámara, De Guindos indicó que «el aumento en los precios de la energía está reduciendo la demanda y aumentando los costes de producción. La guerra también está pesando mucho sobre la confianza empresarial y de los consumidores y ha creado nuevos cuellos de botella».

La víspera, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, abrió la puerta a que la autoridad monetaria valore empezar a subir tipos durante los meses de verano como medida de respuesta a la situación actual de inflación. «La misión del BCE es la estabilidad de precios», señaló.

Aseguró que «con un alto nivel de probabilidad», las compras finalicen en el tercer trimestre. Como novedad la presidenta del Banco Central Europeo agregó que el fin de las compras sea «probablemente en julio».