Iñaki IRIONDO
GASTEIZ
PLENO EN EL PARLAMENTO DE GASTEIZ

El Parlamento se compromete en la lucha contra la extrema derecha

El Parlamento de Gasteiz mostró ayer por abrumadora mayoría su preocupación por el ascenso de la extrema derecha y del neofascismo, al ser «una amenaza contra la libertad, los derechos sociales y la democracia», y se comprometió a luchar contra las desigualdades para que fracasen sus políticas de odio. Solo Vox y PP+Cs votaron en contra.

A partir de una iniciativa de EH Bildu, que mira el crecimiento del autoritarismo en todo el mundo y también lo ocurrido en el Gobierno de Castilla y León, donde ve que «se ha superado una línea roja», el Parlamento de Gasteiz aprobó ayer una proposición firmada por este grupo junto a PNV, PSE y Elkarrekin Podemos-IU en contra de la extrema derecha y del neofascismo. PP y Vox votaron en contra.

En la proposición se expone que «el Parlamento vive con preocupación el ascenso de la extrema derecha y del neofascismo, porque son una amenaza contra la libertad, los derechos sociales y la democracia». Y, a su vez, «rechaza todas las polarizaciones políticas y militares populistas, totalitarias e imperialistas que se están dando en el mundo».

Junto a ello, la Cámara «ratifica su vocación de seguir siendo un espacio de libertad y libre intercambio de ideas, de debate racional y argumentado, cuyo único límite debe ser el respeto a los derechos humanos».

En el tercer punto, el «Parlamento rechaza toda expresión de violencia y discriminación contra las personas y colectivos, y muestra su firme voluntad de contraponer la agenda de la democracia, la igualdad y los derechos humanos a la apología del miedo y la discriminación».

Además, «manifiesta su voluntad de seguir luchando contra las desigualdades sociales y mejorar y profundizar en la democracia para que las ideologías y fuerzas de extrema derecha y neofascistas fracasen en su política de rescatar odios y explotar miedos como estrategia xenófoba, descalificadora antieuropea, del sistema democrático y de las políticas de igualdad y de acceso a los derechos sexuales y reproductivos, y generadora de sistemas violentos». Por último, «apuesta por una Europa que sea referente en la defensa de los derechos humanos, individuales y colectivos».

Combatir en distintos ámbitos

Gari Mujika, parlamentario de EH Bildu, había llevado el punto a la Cámara porque «durante los últimos años, se ha extendido por todo el mundo un autoritarismo extremo, y también uno no tan extremo. El ascenso de los nuevos y no tan nuevos partidos de la ultraderecha ha provocado que actitudes y posiciones de fuerzas políticas que se ubicaban en posiciones más centrales estén adquiriendo un talante cada vez más autoritario. No hay más que mirar a nuestro alrededor».

Y, por ello, se había fijado también en que «recientemente se ha superado una línea roja, lo que afectará de forma directa también a la sociedad vasca. La cuestión es que por primera vez una fuerza de la extrema derecha va a tener responsabilidades de Gobierno», en referencia a Castilla y León, que tiene su extensión en Trebiñu.

Mujika subrayó ayer la necesidad de combatir a la ultraderecha desde el ámbito político, institucional y mediático, y también desde la defensa de una sociedad sin exclusiones ni desigualdades.

Se felicitó por que la propuesta llevada a la Cámara por EH Bildu hubiera posibilitado un acuerdo ampliamente mayoritario y hubiera demostrado que en la CAV se está por más igualdad, más feminismo y más acogida.

Los parlamentarios del diablo

«El diablo tiene 21 parlamentarios (los escaños que suma EH Bildu) y ustedes les afilan los cuernos diariamente». La frase de la única parlamentaria de Vox, Amaia Martínez, puede resumir muy bien su intervención. Por una parte, no ahorró calificativos como «asesinos», «sinvergüenzas» y más contra los proponentes de la iniciativa. Repasó el Manifiesto Comunista de Marx y Engels de 1848 para atizar a Podemos y acusó al PNV de haber estado «en silencio mientras ETA asesinaba». Y dejó claro que «cuando nuestro presidente Santiago Abascal gobierne España, la ilegalización de Bildu estará en nuestra agenda».

El parlamentario de PP+Cs, Carmelo Barrio, también se centró en EH Bildu, de la que dijo que «está entre las amenazas y riesgos de este país» y le acusó de que «su desvergüenza no tiene límites». Incidió, además, en que nada de lo que han presentado, firmado y votado en esta propuesta lo cumplen los propios impulsores de la iniciativa.

Resto de firmantes

El resto de firmantes defendió la proposición, olvidándose de lo dicho por la derecha contra EH Bildu y centrándose en el contenido del debate.

Miren Gorrotxategi, de Elkarrekin Podemos-IU, destacó que el discurso de la ultraderecha es peligroso porque supone una reacción contra el feminismo y los derechos de las mujeres, porque es «profundamente racista, hasta el punto de poner la visión de la nación cultural por encima de los derechos de ciudadanías, porque niega el cambio climático contra el consenso científico existente, y porque lanza mensajes de odio contra menores que se han visto obligados a abandonar sus casas y sus países, al tiempo que pretende mercantilizar los servicios públicos, ilegalizar partidos y llega a mofarse de los torturados».

Por el PSE, Txarli Prieto se centró más en que la extrema derecha haya llegado al Gobierno de Castilla y León y en que «es una vergüenza que lo haya hecho de la mano del PP, que desoyó a sus propios compañeros del PP europeo». Por eso, insistió en que el PP ya ha tomado ese camino que seguirá en Andalucía y allí donde pueda. Prieto defendió que frente a ello hay que hacer políticas «progresistas y de izquierdas» como está haciendo su partido, para cerrar el paso a Vox y también a quien está dispuesto a pactar con ellos.

El portavoz del PNV, Joseba Egibar, señaló que hubiera preferido que no se diera el debate, puesto que considera que da altavoz a la derecha extrema, y recordó que en las negociaciones internas entre los grupos había propuesto que se limitaran a leer los puntos acordados. También sostuvo que hablar de lo ocurrido en Castilla y León era aceptar un marco español, sin mencionar la incidencia que ello tiene en Trebiñu.

Pero Miren Gorrotxategi y Txarli Prieto le respondieron sobre la pertinencia de lo tratado, puesto que también es necesario no quedarse solo en los principios y entrar en realidades concretas, como las que ya se están produciendo.

Finalmente, con 68 votos a favor de la propuesta contra la extrema derecha y el neofascismo y apenas 7 votos en contra, ayer quedó constancia de dónde está la mayoría del Parlamento de Gasteiz.